A sólo diez días de dejar el poder en la provincia de Buenos Aires, las internas dentro del Partido Justicialista no se hicieron esperar. El lunes, el actual presidente del PJ provincial, Fernando Espinoza, reunió a un grupo de intendentes, ex intendentes y legisladores para una cena de fin de año en La Matanza, que contó con la presencia de Daniel Scioli, que tuvo como objetivo comenzar la discusión sobre la “reorganización” del partido. La respuesta no se hizo esperar: el martes, Martín Insaurralde mantuvo un encuentro hoy en Hurlingham junto a un grupo de nuevos intendentes, que podrían llegar a disputar el sello partidario.
Espinoza tiene mandato al frente del partido hasta 2017, pero junto al autodenominado “Grupo San Justo”, comenzaron los movimientos para realizar un congreso partidario en marzo que “reordene” el partido a nivel provincial, de cara a la renovación de autoridades que tendrá el PJ nacional a mediados de año, y que en última instancia revalide sus credenciales, que algunos ponen en duda luego de que la fórmula que integraba para la gobernación cayera en la primaria.
El ex intendente de La Matanza busca que el “reordenamiento” sea con “unidad”. Por ello, propondrá que el congreso partidario -en el que ya estaría trabajando el apoderado del partido a nivel nacional, Jorge Landau- que tenga dos finalidades: declarar “presidente honorario” del PJ bonaerense a Daniel Scioli, y crear una “comisión de acción política” que incluya a los intendentes que fueron electos este año. La comisión tendría tres intendentes de la primera y la tercera sección y tres del interior.
Los movimientos de Espinoza, asociado al peronismo más tradicional, tuvieron su contrapartida: la “liga de intendentes peronistas” mostró una foto contrastante con la de San Justo: si Espinoza había reunído a históricos dirigentes peronistas -algunos de ellos perdidosos en el último comicio-, en Hurlingham ayer se reunieron seis de los más jóvenes y nóveles intendentes del conurbano. Con la excusa de firmar un convenio para la provisión de medicamentos genéricos que produce el laboratorio municipal, el local “Juanchi” Zabaleta se mostró con los intendentes Martín Insaurralde de Lomas de Zamora; Gabriel Katopodis, de San Martín; Mariano Cascallares de Almirante Brown; Leo Nardini de Malvinas Argentina, y Gustavo Menéndez de Merlo.
La primera diferencia fue el motivo del encuentro: si bien no se descarta que la reorganización del PJ haya estado en la agenda, la versión oficial fue que sólo se habló “de gestión”. “Algo que los que se reunieron en La Matanza, que tienen mucho tiempo libre, no pueden hacer”, ironizaban. Si bien el grupo quiere postergar las discusiones internas, pues muchos de ellos acaban de iniciar su gestión, por lo bajo ya comenzaron sus críticas a Scioli y Espinoza, y se mostraron mucho más conciliadores y dialogistas con la gobernadora María Eugenia Vidal, con quien por el momento nadie habló, más allá del encuentro protocolar de la semana pasada.
El mapa del peronismo bonaerense se completa con dos tribus más filokirchneristas: los intendentes de “Los Oktubres”, liderados por Juan Patricio Mussi, y La Cámpora, con poco poder territorial -su mayor exponente es Walter Festa, intendente de Moreno-, pero gran peso en la legislatura provincial, donde el acuerdo de gobernabilidad entre el massismo y la gobernadora María Eugenia Vidal desplazó al Frente para la Victoria en el reparto de autoridades de las Cámara. Además, resta por decidir los lugares en los organismos de control y las empresas estatales, incluido el muy codiciado sillón en el directorio del Grupo Bapro.
fuente infobae