“Es sabido que muchos temas son opinables jurídicamente, y que casi todas las cuestiones son discutibles políticamente. Eso se llama libertad republicana” dijo el ex-Consejero.
Agregó que “Coincido totalmente con los medulares análisis jurídicos de Gregorio Badeni en La Nacion del 17 de diciembre y de Manuel Garcia-Mansilla en Clarin del 16 de este mismo mes. Han explicado breve y rotundamente esta cuestión”.
Según Fargosi “No debemos confundir la aplicación rigurosa de la Constitución, con preferencias o especulaciones politicas que son connaturales a la democracia y a la libertad, pero distintas de la corrección constitucional o legal de una medida de gobierno.”
Para el abogado, “Respetar las instituciones implica precisamente eso: saber diferenciar lo político, que es coyuntural, de lo jurídico-constitucional, que es permanente mientras tenga vigencia esta Constitución”.
Concluyó Fargosi diciendo que “si anteponemos las preferencias de cada uno a lo que claramente establecen la Constitución y las leyes, dejaríamos de ser una verdadera república.”