Con su estilo, Daniel Scioli enumeraba las sensaciones que le provocaba estar inaugurando un shopping en Mar del Plata, cuando un periodista alzó la voz para preguntarle por las versiones lanzadas por la oposición que indicaban que podría llegar a bajarse del balotaje. Se tomó un segundo, sonrió mirándolo a un también sonrriente Diego Bossio, y dijo que “ese debe ser el deseo de Macri, lo que él espera. Yo no aflojé nunca ni cuando estaba realmente abajo del agua y había perdido un brazo”.
“¿Saben que le dije a mi copiloto? Vamos a volver y vamos a ser campeon del mundo. No hay dos sin tres: el 22 de noviembre le tengo mucha fe al pueblo argentino. No quiero un cambio para atras, quiero seguir avanzando”.
Lo acompañaban el titular de la Anses, Bossio; el intendente Gustavo Pulti, derrotado por más de diez puntos el domingo; y el dueño del shopping, el empresario español Florencio Aldrey Iglesias, propietario del multimedios La Capital, que le puso su nombre al centro comercial que se inauguró donde alguna vez funcionó la terminal de ómnibus (“Paseo Aldrey”). No estuvo el intendente electo, Carlos Arroyo, de Cambiemos.
El gobernador y candidato presidencial contó que se tiene fe para “la gran final” y aprovechó para convocar a “ese electorado, a esos más de 5 millones de votos y especialmente a muchos peronistas que por distintas razones buscaron en el Frente Renovador su espacio”, porque -dijo- “es el momento de decidir quyé país queremos”.
Una vez más debió oír la pregunta sobre si había hablado con la presidenta. No contó si lo hizo luego del resultado de las elecciones, dijo en cambio que “en todo momento hablamos” y se quejó porque “están haciendo una historia de esto…”
fuente clarin