Luego del superdomingo electoral, el politólogo Sergio Berensztein visitó los estudios de InfobaeTV para analizar todo lo que dejó la votación. Entre otra cosas, afirmó que el kirchnerismo debe estar preocupado por los resultados, dijo que “en la Argentina hay fraude” y alertó por la relevancia de la fiscalización en la provincia de Buenos Aires.
¿Cuál es su primer análisis global de las elecciones de ayer?
Votó el 20% del electorado nacional y si bien nunca podés extrapolar lo local a lo nacional, hay lecciones muy claves que pueden sacarse. La primera, que siguen ganando los oficialismos, prácticamente en todos los distritos, salvo en Mendoza, porque a nivel provincial los oficialismos son competitivos, independientemente la región y de la extracción partidaria. Esa es la primera lección, ganan los que gobiernan. La segunda lección es que fue una jornada dura para el kirchnerismo, sobre todo en Córdoba y en Capital, donde obtuvo un umbral muy bajo de votos, pensando que esto puede reflejarse a nivel nacional, pensando en un Daniel Scioli que necesitaba por lo menos un 30% de los votos en cada uno de los votos en estos distritos, más una muy buena elección en la provincia de Buenos Aires y en el norte, para ser realmente competitivo, lo que obtuvo en Córdoba y Ciudad de Buenos Aires es realmente preocupante.
Volviendo sobre la primera lección de la que habla, que solo ganan los oficialismos, ¿usted cree que este es un problema de tipo institucional?
Este es un problema global, que es la ventaja del que está en el poder, la gran probabilidad de que el que está en el poder, siga gobernando. Hay cosas que se pueden hacer, regular el uso de los recursos públicos antes de las elecciones, hay otras cuestiones que son más complejas, como la plata ilegal en las campañas. Cuando el ciclo económico viene mal, se facilita el camino de la oposición. El PSOE en España perdió con el PP y el PP con Podemos, por dar un ejemplo. Gobernar en momentos económicos complejos facilita la alternancia. En América Latina la economía fue buena o veremos cuánto aguanta, y esto favorece la inercia, favorece al que está gobernando.
Sin embargo, dice que el oficialismo está complicado a nivel nacional.
La gente quiere mayoritariamente cambio a nivel seguridad, inflación, narcotráfico, que son más problemas nacionales que locales. Por eso, me parece que hay que diferenciar lo nacional de lo local como primer matriz analítico. Yo estaría preocupado si fuera el Gobierno. Primero porque el que decide la elección es el votante medio, el que no está identificado ni por el cambio ni por la continuidad, que no está demasiado entusiasmado con ninguno de los candidatos. Hay un piso importante que apoya al Gobierno, va a votar disciplinadamente a Scioli, otro muy opositor que protagoniza las marchas y los cacerolazos, que está muy cansado de este Gobierno, y en el medio hay un electorado que apoya alguna de las ideas de Cristina, pero es crítica respecto a la inflación, a la inseguridad y al estilo confrontacional de la Presidenta, ese electorado todavía no se definió.
Además, Scioli para lograr su candidatura tuvo que kirchnerizarse, lo que lo aleja espíritu moderado que cultivó, y que a su vez lo aleja del votante medio. El Gobierno sabe que no se gana la elección con los extremos y la puja por volver a enfatizar los atributos moderados, van a ser claves. moderación.
¿Tiene chances Martín Lousteau? Porque si se hacen las cuentas, el que gana es Lousteau y no Horacio Rodríguez Larreta.
Esas cuentas aritméticas en política nunca funcionan del todo, porque los votos no son de los partidos ni de los candidatos, sino de los ciudadanos. Hay un voto fluido, muy característico de la época. En Gran Bretaña fallaron todas las encuestas, porque los votantes modificaron sus votos a último momento, y al final no fue así. Es difícil revertir 20 puntos de diferencia. No hay casos en el mundo. Hay un voto muy muy anti Cristina que votó a Lousteau para que Recalde no quede en el segundo lugar. Es probable que ese voto se vuelva a Rodríguez Larreta. Hay que esperar los sondeos.
¿Y provincia de Buenos Aires? ¿Existen garantías institucionales en los comicios de la provincia de Buenos Aires?
Es el distrito crítico en la Argentina, representa el 40% del electorado. Es difícil de generalizar, porque hay diversidad en el interior y en el conurbano. Pero aun el Gran Buenos Aires es diverso, no es lo mismo la primera sección electoral que la tercera, no es lo mismo el primer cordón electoral, que el segundo y el tercero. Y aun en los más extremos hay matices, que obligan a ser prudente con las generalizaciones. Pero obviamente, el requerimiento en materia de fiscalización es fundamental, porque en la Argentina hay fraude, y si no tenés un ejército de fiscales, te roban los votos, es muy duro reconocerlo, pero es cierto.
Había un empate técnico en Córdoba entre el segundo y el tercero, decían los encuestadores.
Las encuestas son métodos muy útiles, pero no son perfectos, muchas veces hay errores humanos, otras veces tienen que ver con malos cálculos y otras veces con cambios de último momento. No estoy criticando a nadie, es algo lógico. Habiendo estado en esa industria, debo reconocer que uno se puede equivocar. Capturar buena información sigue siendo muy complejo, por más que tengas la mejor intención y los mejores métodos, así que hay que tener en cuenta que hay que ser muy prudente, pero también usar otros elementos, para entender la validez o la importancia relativa de esos insumos. No podés operar a nadie sin análisis de sangre, pero tampoco solamente con análisis de sangre.
fuente infobae