La oposición condenó con fuerza la decisión del kirchnerismo de integrar con jueces suplentes que le son afines la Cámara de Casación, el máximo tribunal penal que existe por debajo de la Corte Suprema.
“La única manera de frenar esto es cambiar el gobierno en las elecciones para cambiar la mayoría en el Consejo de la Magistratura. Todo lo demás es inocuo”, dijo a LA NACION el precandidato por Cambiemos y presidente de la UCR, Ernesto Sanz.
Desde Pro, la precandidata a vicepresidenta, Gabriela Michetti, sostuvo que “el Gobierno no para de cooptar al Poder Judicial”. Y agregó: “Es muy grave lo sucedido, pero coherente con la hegemonía de poder que siempre detentaron. Cada vez será peor porque sienten que en las próximas elecciones pueden perder el poder”.
Elisa Carrió fue otra de las figuras presidenciables que cuestionaron la decisión, que permitió cambiar la integración de la sala de la Casación que tenía previsto decidir el martes próximo sobre la constitucionalidad del pacto con Irán. El Consejo de la Magistratura decidió apartar al juez Luis María Cabral como subrogante en la Casación y nombrar en su lugar al abogado cercano al Gobierno Claudio Marcelo Vázquez.
“La designación de subrogantes y la maniobra del oficialismo para apartar al juez Cabral es un gravísimo hecho de gravedad institucional, que tiene a la Presidenta como autora intelectual y que busca su impunidad, porque es la principal beneficiaria. También se intenta prorrogar por más tiempo la decisión sobre el memorándum con Irán”, dijo la líder de la Coalición Cívica, que enfrentará en la interna de Cambiemos a Macri y Sanz.
“Violación de los deberes del funcionario público, abuso de autoridad, violación de la necesaria división de poderes y de la independencia del Poder Judicial que conforman un verdadero ataque al orden constitucional son los cargos que imputamos en nuestra denuncia a la Presidenta y a miembros del Consejo de la Magistratura”, añadió Carrió, que ayer presentó la denuncia.
Según Margarita Stolbizer, la “remoción de Cabral es ilegal e inconstitucional”. Para la candidata a suceder a Cristina Kirchner por el frente Progresistas, “el Gobierno ha pasado todos los límites y está produciendo un peligroso quiebre institucional; denunciamos un plan para subvertir el Estado de Derecho e impedir el funcionamiento de una Justicia independiente”.
Jorge Altamira, que también está anotado en la grilla de precandidatos a presidente, en su caso por el Frente de Izquierda, denunció “la proliferación de subrogancias como un intento manifiesto de copamiento del Poder Judicial por parte del oficialismo”.
El histórico dirigente del Partido Obrero aseguró que “el reemplazo de subrogantes opositores por subrogantes oficialistas para evitar una sentencia que confirme la inconstitucionalidad del Memorándum de Entendimiento con Irán constituye una suerte de golpe de Estado por parte del Poder Ejecutivo y la Procuraduría General”.
Desde el Frente Renovador, el diputado Adrián Pérez calificó la acción del Gobierno como “terrible” y aseguró que el kirchnerismo “mantiene las subrogancias para manipular a la Justicia”.
Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa, consultados por La Nacion, evitaron realizar comentarios al respecto..
fuente lanacion