Según trascendidos, Burzaco habría alquilado un departamento en esta zona idilíaca del sudtirol italiano -al que habría llegado después de recorrer cerca de 400 kilómetros desde Zurich, Suiza-, antes de tomar la decisión de terminar su vida de fugitivo internacional y entregarse, anteayer, a la policía.
“No hay novedades, él está en casa”, dice a la nacion Giuseppe Tricarico, el jefe de la Policía de Bolzano que el martes, luego de verificar que realmente se trataba de la persona buscada por Interpol, formalizó el arresto de Burzaco. “¿Dónde está exactamente? Está en una comuna cercana a Bolzano, en la montaña”, contesta Tricarico. “Mire, evitamos dar este tipo de informaciones”, explica, muy amablemente, ante la insistencia de esta cronista.
De arquitectura típicamente austro-húngara, edificios colores pastel de no más de cuatro pisos, “bow-windows” y balcones llenos de geranios, campanarios de las iglesias con “forma de cebolla”, en Bolzano, capital de la región autónoma del Alto Adige y territorio donde se habla italiano y alemán por motivos históricos, la sensación es haber cruzado la frontera, hacia el norte. Todo es pulcro, ordenado, perfecto. Quizá por eso hay tanto hermetismo. Roma, distante una hora de avión, o 4 horas y media de tren de alta velocidad, ha quedado lejos. “En Bolzano no dicen nada, la policía es muy seria, muy correcta”, explican colegas locales.
Roberto Pisano, el abogado italiano que defiende a Burzaco, es otra tumba. También gentilmente dice a la nacion que sobre el caso “no hará declaraciones ni él, ni su cliente”. Por supuesto tampoco dará la dirección de la misteriosa localidad donde Burzaco se encuentra bajo arresto domiciliario y aconseja tampoco acercarse a la zona “top secret” porque “los carabineros impedirán cualquier contacto”. Con un importante estudio en Milán, Pisano es un abogado muy conocido porque fue defensor de un hombre que vive y vivió con serios problemas con la justicia: el ex premier y magnate Silvio Berlusconi .
Burzaco lo contrató porque es uno de los máximos expertos en los llamados “crímenes de cuello blanco”, sobre todo en ámbito internacional. Dicen que habría sido justamente Pisano el estratega detrás de su decisión de entregarse en Bolzano -donde se encuentra la primera jefatura de policía italiana viniendo desde Suiza- y hasta de haber alquilado aquí en una casa para quedarse -probablemente varias semanas- bajo arresto domiciliario.
Pisano aseguró que cuando anteayer tuvo un coloquio con un juez de esta ciudad, Manfred Klammer, Burzaco dio su consenso a ser extraditado a Estados Unidos. Durante el mismo interrogatorio, su cliente se habría quedado totalmente callado, negándose a dar detalles de sus últimos movimientos, según fuentes locales. El trámite de la extradición de Burzaco podría no ser demasiado fácil debido al hecho de que el manager tiene doble pasaporte: argentino e italiano. Reivindicando su italianidad, en efecto, podría oponerse a la transferencia de competencias, haciendo valer los sistemas de tutela que la ley italiana prevé para sus ciudadanos. Aunque fuentes locales apuestan a lo contrario, es decir, a un supuesto acuerdo entre los abogados y la justicia norteamericana. Y destacan el hecho de que Burzaco decidió entregarse espontáneamente, algo considerado un punto a su favor.
En Bolzano no hay nadie que no sepa que el escándalo de la FIFA alcanzó esta ciudad rodeada de montes llenos de pinos verdes que recuerda a Heidi. Pero a nadie le quita el sueño cuál es el paradero del aquí llamado “tycoon argentino”. “Eso no es lo importante, lo importante es que esté bajo arresto y que sigan cayendo, uno por uno, todos los corruptos”, dice, con cara asqueada, Walter, mozo del lujoso Hotel Greif, donde Alejandro Burzaco tomó su último café como hombre libre.
fuente lanacion