Los gremios amenazan con conflictos.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, justificó hoy el tope que el Gobierno pretende imponerles a los aumentos salariales que se arreglen en paritarias al sostener que hay que evitar que esas subas impacten en la inflación.
“No quiero ser yo el que venga a poner un número porque no tengo porque hacer eso”, respondió esta mañana cuando en su habitual encuentro con los medios le preguntaron sobre el tope a los aumentos de sueldo.
Fernández sostuvo que hay que desarrollar las paritarias “de la mejor forma para que en estas discusiones se encuentre un punto donde todos se encuentren satisfechos”. Pero aclaró de inmediato: “Encontrar satisfechos no siempre es encontrar el lugar donde los dos se vayan contentos. Por ahí los dos no se van contentos pero llegan a un punto donde la situación es positiva”.
En ese marco, apuntó que en las reuniones de los gremios y empleadores “con el Ministerio de Trabajo como intermediario” es importante que “cualquier decisión que se tome no se puede ir de madre para que no repercuta respecto de los precios”.
Ante la insistencia en torno a qué porcentajes de aumentos de sueldo entrarían en esa categoría, respondió que, “si son paritarias libres, uno no tiene que meter la cuchara para que sigan siendo paritarias libres”, y se manifestó deseoso de que “le encuentren la vuelta a un número razonable que -insistió- no se vaya de madre en cuanto al impacto que pueda tener en los precios”.
fuente cronista.com