El periodista Jorge Lanata ingresó a las 15.30 horas al quirófano para someterse a un trasplante de riñón y así poder superar la insuficiencia renal que lo aqueja desde hace años y que lo obligaba a someterse a sesiones de diálisis tres veces por semana.
La información fue brindada por la hija del conductor de Lanata Sin Filtro (Radio Mitre), Barbara Lanata, quién informó desde su perfil en la red social Twitter que la operación había comenzado.
El donante habría aparecido gracias a un programa que en los Estados Unidos se llama Swap y es utilizado por personas que no pueden recibir el riñón de un familiar o una persona cercana. Ya hacia fines del año pasado se había conocido que esa era la manera en la que el periodista planeaba encontrar su solución. La posibilidad surge mediante un intercambio entre parejas de donantes o un receptor compatible; es decir, se busca un número determinado de pacientes y donantes con compatibilidad cruzada, y a partir de ahí se realizan las cirugías. En este caso en particular, para que la cirugía sea posible.
Es por este motivo que también fue intervenida quirúrgicamente la esposa de Lanata, Sara Stewart Brown, quién donó uno de sus riñones a uno de los familiares del donante de Lanata. La operación de la mujer del periodista finalizó pasada las 18 horas.
Según el portal Ciudad.com, Sara Stewart Brown, le donó su riñón a un joven de 22 años, hijo de la donante del órgano que recibirá el periodista.
“Yo me hice los análisis, pero todavía no está confirmado. Soy una posible donante, pero como no puedo donarle a él, le tengo que dar a otra persona, y así se hace el intercambio. Esa es una posibilidad”, aclaró la mujer meses atrás.
En la jerga médica, esta clase de procedimiento solidario es conocido como donación altruista. La modalidad se viene aplicando desde hace una década en los Estados Unidos y en otros países de Europa, cada vez que no hay posibilidades de encontrar compatibilidades de familiares o amigos. Hace tiempo que el también conductor de Periodismo para todos venía planeando la intervención quirúrgica. En un comienzo, las posibilidades de la operación estaban dadas para que se realizara en el extranjero, pero los planes cambiaron y la operación finalmente se hará hoy en Buenos Aires.
“Está entusiasmado y contento porque va a dejar de hacerse diálisis”, comentó el periodista y compañero de trabajo Diego Leuco.
“Lo más molesto que te pasa con el trasplante es que después te inmunodeprimen”, declaró Lanata. “El cuerpo tiende a rechazar el órgano extraño, entonces lo tienen que engañar. Te quitan las defensas, dejás de tener fiebre, por ejemplo, cuando en realidad tenés gripe. Entonces ni siquiera se manifiesta”. Al margen de los riesgos que implica cualquier intervención de este tipo, el periodista, en todo momento, buscó descomprimir la situación. “No es una operación particularmente riesgosa”. Si todo sale bien, Lanata ya no necesitará hacer diálisis nunca más.
fuente clarin