Cristina Kirchner cerró esta tarde las celebraciones por el 31° aniversario del regreso de la democracia, fecha para la que el kirchnerismo organizó un acto en la Plaza de Mayo, que incluyó un festival de bandas. La Presidente se iba a dirigir al público en el escenario montado sobre la explanada de la Casa Rosada, pero debido a la fuerte lluvia que se registró durante la tarde lo hace desde el Salón de las Mujeres y por cadena nacional.
Tras escuchar la interpretación que Ignacio Guido Montoya Carlotto, nieto de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, hizo de la canción Los Dinosaurios de Charly García junto a otros músicos, la mandataria entregó el premio Azuzena Villflor a Alicia Oliveira, la ex defensora del Pueblo de la Ciudad fallecida recientemente, y comenzó su discurso, poco antes de las 20.30.
Tras una extensa defensa de la gestión del kirchnerismo espetó a la oposición a detallar sus planes. “Nos gustaría que se explicitaran todos los proyectos políticos. Éste está explicitado”, dijo, y mencionó como logros las sanciones de los códigos Civil y Comercial y Penal, el matrimonio gay, la asignación universal por hijo, planes ProCreaAr, Conectar Igualdad y el satélite Arsat, entre otros.
“La historia nos muestra que hay dos proyectos de país. No es sectarismo, no es discurso único; es leer la historia. No hay tantos proyectos, por eso queremos que nos expliquen cuál es proyecto”, sostuvo.
Señaló, luego, que “las candidaturas son algo más que un color o sacarse una foto o una campaña de marketing”. La frase fue lanzada en medio de sus alusiones a la oposición, pero también ante buena parte de los oficialistas que aspiran a sucederla.
Además, la mandataria arremetió contra jueces y fiscales. Vinculó el llamado a indagatoria al ministro de Justicia, Julio Alak, por su gestión en Aerolíneas Argentinas, al tratamiento parlamentario de la reforma del Código Procesal Penal, que se realizó ese mismo día. “Lo llaman por una causa de 2008, pero nunca un fiscal o un juez argentina procesó a los vaciadores empresarios extranjeros. Fue la Justicia española la que los juzgó, los condenó y los encarceló”, comentó.
También defendió a la procuradora General, Alejandra Gils Carbó, cuya actuación ha sido objetada por toda la oposición. Al respecto, indicó que su nombre fue propuesto luego de que el Congreso rechace a otro postulante -el titular de la Sigen, Daniel Reposo- y recordó que como funcionaria”fue la única” que se opuso a la fusión de Cablevisión y Multicanal, durante el gobierno de Néstor Kirchner.
“Leí en un diario que iba a criticar a la Justicia. Pero la Justicia es un valor. No se la puede criticar. Para ser más precisos, hay que referirse al Poder Judicial, pero no a todo, porque hay sectores que están sufriendo la misma persecución. Además, no es cierto que el Poder Judicial fuera corporativo, porque defendería a todos, pero sólo lo hace con determinadas personas”, concluyó el capítulo judicial del discurso presidencial.
“Las candidaturas son algo más que un color o sacarse una foto”
En otro orden de cosas, criticó a los holdouts y pidió que se den a conocer los nombres de los titulares de las 123 sociedades que están bajo la lupa de la Justicia de Nevada y el fondo NML. Y también a los medios de comunicación por su cobertura. Habló de “sicarios mediáticos” y “secuaces judiciales”. Sin nombrarlo, se refirió a Jorge Lanata, quien ayer consiguió que el juez de la corte de ese estado de los EEUU lo acepte como parte del caso.
En otro tamo de su alocución se refirió al canje del Boden 15 ofrecido por el Gobierno. “Sólo un 2% vino a reclamar dólares, y un 4% que aceptó los otros bonos (Bonar 24). ¡Que no nos corran más con que no hay confianza ni clima de negocios!”, dijo. Y cuestionó a “los que pidieron convocar de antemano en un banco a los tenedores para arreglar, porque en el fondo quieren comisiones”, que, estimó “hubiesen costado 100 millones de dólares”.
“A los que pensaban que Argentina iba a estar moqueando a fin de año les mostramos que estamos en condiciones de decirles que podemos pagarles en dólares”, concluyó.
Por último, se refirió a la baja del precio del petróleo. “Es por razones geopolíticos e intereses económicos. Pero no hablemos más del mercado. Es timba. Decisiones de grupos de poderosos que nos someten a todos a la angustia”, advirtió.
Similares conceptos repitió luego frente a los militantes que la escucharon en la Plaza de Mayo. En el escenario montado afuera, volvió a atacar a los holdouts y defendió el “proyecto”. Contó, además, que recibió en su despacho a Casey Wander, un niño que cobró notoriedad pública semanas atrás por los conceptos militantes que expresó al dar una nota durante un acto kirchnerista. Dijo que no lo había hecho público para protegerlo de los medios y los fondos.
El acto
A partir del mediodía, miles de militantes kirchneristas comenzaron a acercarse a la Plaza de Mayor, donde a partir de las 16 se realiza la bautizada “Fiesta Patria Popular”, organizada, como es habitual, por la Unidad Bicentenario. El acto fue convocado por la Presidencia para recordar los 31 años del retorno de la democracia en el país e incluyó una extensa lista de bandas de música.
Antes de las 18, la lluvia provocó que decenas de manifestantes corrieran retirándose de la Plaza de Mayo para resguardarse de la intensa caída de agua con ráfagas de viento que se desataron en la zona, en tanto otros resistían el temporal con sus bombos y banderas de La Cámpora, Nuevo Encuentro, Kolina, MILES y el PCCE, entre otros, sin moverse del lugar.
El acto de este sábado significó la primera aparición pública del vicepresidente Amado Boudou desde que se conoció la decisión del juez Claudio Bonadío de elevar a juicio oral y público la causa en la que está acusado por la compra irregular de un auto en la década del ’90. Se especulaba con el lugar que el segundo de la Casa Rosada tendría en el palco oficial y cerca de las 20.30 se reveló el misterio: estuvo cerca de la Presidente, en una clara muestra de apoyo.
Una situación similar se produjo el 25 de mayo último durante el festejo realizado en el mismo lugar para recordar la Revolución de 1810, pero en aquel momento el vicepresidente sólo era investigado por la justicia por la causa Ciccone y la Casa Rosada lo mantuvo muy alejado de Cristina Kirchner y de los gobernadores, ministros y legisladores, lo ubicó en la última fila.
fuente infobae