El interlocutor es siempre el mismo: el jefe de Gabinete Horacio Rodríguez Larreta, mano derecha de Mauricio Macri y candidato lanzado para ser su sucesor a partir de diciembre de 2015.
Franco Moccia, el receptor de las llamadas, está acostumbrado. Desde hace tres años es, en silencio, el subsecretario de Planeamiento y Control de Gestión del gobierno porteño, un virtual “ejecutor” de las directivas de Rodríguez Larreta, que hoy reparte su preocupación entre el día a día del gobierno y su indisimulado deseo de gobernar la ciudad.
Para tranquilidad de su jefe directo (y también de Macri), Moccia revisa todos los días el “tablero de control de gestión”, una planilla en la que puede verse el estado de cada una de las obras en ejecución del gobierno porteño. Tiene, por estos días, mucho más cuidado que nunca: será en 2015, en coincidencia con las elecciones porteñas y nacionales, cuando el líder de Pro concrete inauguraciones clave, como el Metrobus del Sur, estaciones y conexiones de subte, varios pasos bajo nivel u obras pluviales.
La tarea de seguir a los ministros y, de vez en cuando, “retarlos” por algún atraso en la ejecución de la obra (marcados en el tablero con un semáforo en rojo) es tarea de Moccia, un hijo de inmigrantes italianos que pasó más de 20 años en el Citibank, en el que llegó a ser presidente en filiales de varios países de América latina. Antes había trabajado tres años en Techint.
En 2010 se incorporó a los equipos de gobierno del macrismo. A veces, la tarea de disciplinar a los ministros lo deja expuesto a sus enojos. Él lo toma como parte de su rol: “Consensuar. Es la única forma”, dice.
¿Cómo piensa la mano derecha de la mano derecha de Macri? “No creo en la oposición entre gestión y política. La política sin gestión es inútil, y si gestionás sin política no ganás las elecciones”, dice Moccia en su despacho, a media cuadra de la sede de Bolívar 1. Reconoce que fue un aprendizaje volcarse a la función pública luego de ocupar altos cargos en el Citi. “Como dice Mauricio: de un buen gestor se puede hacer un buen político. Al revés es más difícil”, sentencia. Rodríguez Larreta lo define como “metódico, seguidor, dinámico”, y le tiene “total confianza”.
Además del control de las obras, Moccia tiene a su cargo áreas como la mudanza del gobierno a Parque Patricios (prevista para el mes próximo) y el “ranking” de obras a ser incluidas en el presupuesto 2015, aprobado junto con el titular de Hacienda, Néstor Grindetti. También se ocupa de “reorientar el gasto” porteño y del proyecto “Gobierno 2030”, destinado a “pensar” políticas para la ciudad en reuniones con vecinos. En ese último proyecto, Moccia demuestra un interés que va más allá del “muy buen técnico, racional y eficiente” que es, según varios ministros. “Quiere levantar el perfil. Pero le falta un poco más de calle, no todo es organización y eficiencia”, lo critican desde el gabinete y el Congreso dirigentes del área política de Pro.
Admirador de los presidentes Domingo Sarmiento y Julio A. Roca (“en su gestión se triplicó el territorio y se cuadruplicó la población”, se entusiasma), Moccia es considerado por dos ministros “número puesto” para ocupar un cargo en el eventual gabinete de Rodríguez Larreta. “Mi trabajo es que Mauricio sea presidente; la Argentina tiene posibilidades de volver a organizarse y construir una república que hoy parece una monarquía”, contesta, con evidente tono político.
Sin apuros económicos luego de su exitosa carrera en el sector privado, Moccia no se arrepiente de haber vuelto al país después de sus años en países de la región y en la Universidad de Harvard, en Boston, donde hizo un Máster en Administración Pública. “Mi objetivo era ayudar a erradicar la pobreza en la Argentina y lo sigue siendo”, responde el funcionario.
Confía en Macri, a quien conoce del ámbito empresarial, y en Rodríguez Larreta, con quien intentaron levantar la quiebra de Racing (el club de sus amores) a fines de los 90. Conoció a Gabriela Michetti en Harvard y participa, además, del G-25, el grupo comandado por Esteban Bullrich y Guillermo Dietrich que busca tentar a empresarios y dirigentes exitosos para que se sumen al proyecto Pro.
“Mucha gente lo respeta, pero él responde a Horacio”, sentencian desde un ministerio. “El país no se puede conformar, tiene que compararse con países desarrollados”, dice antes de irse a otra reunión, atento al llamado del jefe de Gabinete.
FRANCO MOCCIA
Planeamiento y control CABA
De larga trayectoria en el Citi, se incorporó al gobierno porteño en 2010. Desde su cargo lleva el control de las obras públicas y establece prioridades con el objetivo puesto en las elecciones. Su nombre suena como próximo jefe de Gabinete porteño.
fuente lanacion