Parece increíble pero debemos apuntar que esta política aplicada en nuestra provincia luego de ser rechazada en los países avanzados, fué mal denominada aquí como garantísmo debiendo en realidad recibir el nombre que le pusieron sus inspiradores-
ABOLICIONISMO.
Ocurren los delitos más atroces y los más insólitos. Piratas del asfalto que roban un camión blindado cargado de escuchas sobre lavado y tráfico de drogas, prostitución reconocida desde el estado, desaparición de recién nacidos todo con falta de investigación y decisión política de hacerlo.
Es que vía marketing le cambian la bocha a la gilada. Le dicen la verdad a medias. Los engañan.
Se trata de los caminos hacia la impunidad delictiva que constituye la disminución a su minima expresión de la sanción penal, con lo que a todas luces tratan de destruir totalmente la acción punitiva del estado, base fundamental de la organización social.
Derrape del estado como custodia de los valores éticos fundamentales de la sociedad. Entre otras normas se han dictado aquellas que amplían excesivamente el régimen de excarcelaciones.
Las cárceles son peores que antes y nada hacen para mejorarlas.
Las comisarías son un almacén de presos para desgracia de los policías cada vez peor preparados obligados a una función que no les compete y por la cual le pagan sueldos míseros.
También se establece que cualquiera que fuese el delito cometido transcurridos dos años sin que se hubiese dictado sentencia al presunto delincuente debe ponérselo en libertad.
Prácticamente se derogó el sistema de agravamiento de penas a los reincidentes en el delito.
El estado solo se ocupa del delincuente. Es su prioridad no importa lo demás.
Tiene corazón de hotel. Siempre hay tiempo para liberar uno más.
Por ultimo es importante resaltar como conclusión la destrucción que se viene que desaparecen muchas disposiciones penales y procesales protectoras de la población.
Es justicia para excarcelar a los delincuentes y no tener en cuenta a las victimas, con altísimo porcentaje de prescripciones.
Hoy por hoy está instalado un código penal mixto o misturado en el que rige en plenitud la inquisidora instrucción escrita.
En su exasperante improvisación, desaprovecharon la oportunidad de aplicar al hibrido proceso vigente la función de los jueces penales que se limite a resolver las peticiones que las partes les presenten.
Que la reforma procesal penal no avanza como debiera es una verdad notoria. Y es por la soberbia de varios. Es que el responsable culpa a terceros por las culpas propias o por propias incapacidades de gestión y de acción.
Este es el mecanismo de defensa denominado proyección.
De esto adolecen muchos de los funcionarios de la actual gestión que tienen responsabilidad en la reforma judicial.
Es el patético argentinismo del yo no fui.
A decir verdad todo delito debe tener una sanción que no necesariamente sea privativa de la libertad.
No hace falta aumentar las penas, basta en general con aplicar la ley.
Pero en la provincia de Santa Fe…CUAL LEY …la abolicionista.
Mientras tanto no hay presupuesto para aplicar la faraónica idea proyectada, y lo peor, no son esclarecidos los delitos ni detenidos sus autores. Hay mucha preocupación en el ámbito tribunalicio.
Los delitos no se exclarecen. La impunidad está vigente. El año anterior, el 2013 registró un record de muertes violentas, en su gran mayoría relacionada con las actividades narco, de la comercialización de drogas en los barrios y de la guerra entre grupos enfrentados por controlar territorios de recaudación. En el 2014 la cuestión empeora. Parece que batirán aquel record. Se acrecientan las muertes. Que no son números, lamentablemente son personas, que pierden la vida, en su mayoría con menos de 30 años. Santa Fe avanza. O retrocede.