En línea con la definición del presidente del Grupo Provincia y candidato a gobernador bonaerense, la esposa de Daniel Scioli advirtió ayer que la inflación “es un problema que requiere muchísima atención”.
Además, fiel a la idea de “continuidad con cambio” que pretende ser el eje de la campaña de Scioli por la presidencia, Rabolini aseguró: “Daniel va a continuar lo que considere que está bien y cambiar lo que considere que se debería hacer de otra manera o quizá con otro estilo”.
Justamente, en una muestra de ese “estilo” con el que pretende seducir al electorado, el propio Scioli evitó meterse en el debate. “No voy a retroalimentar una cuestión que no es lo que le interesa a la gente, que lo que quiere es que le cuidemos el trabajo y el bolsillo”, esquivó en declaraciones radiales.
Montoya abrió la disputa retórica al plantear que el nivel de inflación es “inaceptable” y lamentó que afecte “a los más pobres”. Además, en abierta contradicción con el discurso de la Casa Rosada, vinculó la disparada del dólar paralelo con la emisión monetaria.
No tardó en responderle el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien, sin medias tintas, ubicó a Montoya “en la oposición”.
Anteayer, en pleno cruce, Scioli coincidió con el ministro de Economía, Axel Kicillof, en una visita a obras en La Plata.
fuente lanacion