… que *la corrupción, la fuga de capitales y el lavado de dinero son los que han empobrecido a los argentinos.
* A la vez que habría expresado *la conveniencia* de que la Argentina *haga lo posible por cumplir la sentencias judiciales*. A la vez que habría admitido: *la pobreza podría en la actualidad cubrir el 50% de la población* en consonancia con el informe de la Universidad Católica Argentina que dirige Víctor Manuel Fernández. A esa altura, la presidenta habría aprovechado para desmentir *al oficial de protocolo del Vaticano, el argentino monseñor Guillermo Karcher, quien había asegurado esta semana que el Papa estaba *preocupado por la gobernabilidad en nuestro país* “Francisco habla por sí mismo, no por boca de nadie” remarcó. Aunque la realidad habló sola.El rector había estado en el Vaticano el pasado jueves, lo que reafirma sordamente que esa visita al adelantarse a la audiencia de hoy con la Presidenta, configura una evidente prioridad papal. En cuanto a la coincidencia del cuestionamiento a la *especulación financiera* las mismas fuentes eclesiásticas explicaron que *si bien son ciertas, el Santo Padre cree que son definiciones para el largo plazo*. Esa definición apuntaría a quitarle relevancia a la reiteradas expresiones que en ese sentido había tenido CFK durante la acotada rueda de prensa que ofreció tras el almuerzo, que compartió con el pontífice en el Vaticano. Estos trascendidos además muestran un *gran interés vaticano* para que la gira de la Presidenta en las Naciones Unidas *sea interpretada en su justos términos* a fin de evitar que todo lo que exprese Cristina de Kirchner no se crea bendecido por el Papa*.
La coincidencia moral con la especulación financiera no quiere que se interprete avalando la estrategia que tiene el gobierno en la negociación de la deuda. La referencia más contundente a la coincidencia en la condena a la especulación que hizo la presidenta fue cuando dijo que el punto 56 de la exhortación apostólica de Francisco, El Evangelio de la Alegría, difundido en noviembre pasado, “parece escrito para la Argentina, si bien lo fue para todo el mundo”. Allí el Papa afirma: “Mientras las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz. Este desequilibrio proviene de ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera”. “De ahí –agrega Francisco- que nieguen el derecho de control de los Estados, encargados de velar por el bien común. Se instaura una nueva tiranía invisible, a veces virtual, que impone, de forma unilateral e implacable, sus leyes y sus reglas.
fuente caraycecaonline.com.ar