… enfila ahora hacia los hermanos Zacarías, todos ellos con trabajos actuales o pasados en la Casa de Gobierno, cerca de la presidenta Cristina Kirchner, en el PAMI y en la Sedronar.
La jueza María Servini de Cubría analiza por estas horas citarlos a prestar declaración indagatoria luego de que un ex empleado de la secretaría antidrogas complicó anteayer ante la justicia a uno de ellos. No obstante, según fuentes judiciales consultadas por LA NACION, la jueza dispondrá primero algunas medidas de prueba y analiza citar a los Zacarías en septiembre.
El apellido Zacarías salió a la luz cuando la jueza procesó a Granero, ya que Miguel Zacarías, uno de los cuatro hermanos, era su secretario. La investigación determinó que aparece en la triangulación de llamadas telefónicas cada vez que se autorizaba la importación de efedrina. Se trata de una droga cuya importación debe registrarse y que es poco usada en la industria farmacéutica local, y utilizada por carteles mexicanos para fabricar drogas sintéticas. Por ejemplo, luego de autorizar la importación de 1000 kilos de efedrina para la droguería Libertad, Zacarías recibió una llamada desde la Casa Militar. Y tras cortar desde ese teléfono de la Casa Militar se comunicaron con Pedro Paradelo, un ex empleado de la Sedronar que fue indagado.
Paradelo complicó a otro Zacarías, que trabaja en el PAMI: Máximo Rito Zacarías. Paradelo le entregó a la Justicia un memorándum de su autoría en el que señala que el 23 de mayo de 2008 Máximo Rito Zacarías le pidió “un certificado para una tonelada de efedrina para esta noche”. La droga estaba destinada a Carlos Edelmiro González, dijo. Se trata de un empresario procesado por vender materias primas para elaborar drogas. Aparece en compras de 200 a 700 kilos de efedrina.
Dijo Paradelo que informó sobre el asunto a Granero y que “tenía temor a una represalia” porque se trataba de un Zacarías, a quien le contó la visita de su hermano.
Ese memorándum se transformó en una denuncia penal donde se apuntó a Carlos Edelmiro González, pero Zacarías no tuvo problemas judiciales. Comentó Paradelo que le informó que para autorizar la importación de efedrina debía comprar un formulario y registrarse. Sostuvo que “ese mismo día o al siguiente Rito Zacarías u otro compró los formularios y los podría haber presentado”.
Paradelo registra casi una veintena de comunicaciones con el servicio de comunicaciones de la Casa Militar y casi diez llamadas de otros tres abonados de Presidencia de la Nación y uno de la Jefatura de Gabinete de Ministros. Estas llamadas coinciden con fechas en las que se presentaban en el registro de precursores autorizaciones para importar efedrina. También registra tres llamadas telefónicas con Sandra Oyarzábal, asesora de Granero en la Sedronar, y luego empleada de Farmacéuticos Argentinos SA, un laboratorio investigado por traficar efedrina. Ella es pareja de Alfredo Abraham, otro empresario investigado por esta maniobra. A Abraham, juzgado por narcotráfico, se le secuestró una tarjeta de Granero que en su anverso tenía anotado el celular de Miguel Zacarías. Los otros Zacarías investigados son Rubén, ex jefe de Protocolo de la Casa de Gobierno, y Luis, quien trabaja en la Secretaría Privada de Presidencia.
fuente lanacion