El juez federal Sebastián Casanello acusó hoy al empresario Roberto Erusalimsky de haber participado en la puesta en circulación de bienes de origen ilícito por parte de Leonardo Fariña, quien pagó una suma millonaria por un campo en la provincia de Mendoza.
La indagatoria de hoy tuvo lugar luego de varios intentos del empresario para evitarla. Primero pidió al juez Casanello que se inhiba de seguir interviniendo, al considerar que otro magistrado –Manuel Blanco, de La Plata– ya lo había investigado y le dictó la falta de mérito por la compra de las propiedades rurales al ex de la modelo Karina Jelinek.
Erusalimsky reclamó por medio de sus abogados que Casanello deje de investigarlo y pase todo a la órbita de La Plata. El juez se negó a suspender la audiencia, entonces el sospechoso pidió la nulidad de la citación y, luego, una prórroga.
Pero Casanello decidió tomarle igualmente la indagatoria y ya ante el juez el empresario se negó a declarar, aportó como descargo un escrito y lo recusó por supuesto temor de parcialidad.
Según el acusado, la parcialidad que le reprochó estaría dada en que le negó los planteos que presentó y, pese a ello, decidió avanzar con cierta premura en tomarle indagatoria.
En la audiencia, el juez le leyó la imputación en su contra. Lo acusó de participar junto con Fariña en la puesta en circulación de bienes de origen ilícito, concretamente en la compra venta de un campo por 5 millones de dólares en Mendoza.
Ese campo lo compró Fariña el 16 de diciembre de 2010 y pocos meses después lo vendió a un monto definitivamente menor, de 1.800.000 dólares. Como contrapartida, Fariña fue designado director suplente de la firma Welmare Tradin S.A, sociedad radicada en Uruguay, y en la cual Erusalimsky tiene el 95 por ciento de las acciones de la empresa.
La indagatoria de Erusalimsky es la última ordenada por el juez. Hace pocos días, interrogó al empresario Carlos Molinari, a quien acusó de darle cierta cobertura legal al manejo de bienes y dinero que ostenta Fariña, y que no podría justificar en función de sus ingresos y actividad.
Ahora debe definir si los procesa o no a Erusalimsky y Molinari. Ya lo hizo con Fariña y con el financista Federico Elaskar, por lavado de dinero, en la causa que investiga al empresario Lázaro Báez.
fuente infobae