La Cámara Federal de Casación Penal resolvió hoy reabrir una causa contra el ex secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno por la exhibición de cotillón y carteles con alusiones contrarias al Grupo Clarín en distintos actos públicos y durante un viaje a Angola, según informaron fuentes judiciales a LA NACION.
El máximo tribunal penal del país revocó la decisión de archivar el caso y ordenó dictar un nuevo fallo tomando en cuenta argumentos de la querella, como que se analice si se cometió el delito de “peculado”.
“Resulta insoslayable tener en cuenta el carácter de funcionario público que ostentara el imputado en autos”, advirtió el camarista Juan Carlos Gemignani en su voto a favor de reabrir la causa, postura con la que coincidió en un voto propio Gustavo Hornos.
En minoría quedó el camarista Mariano Borinsky, quien se había manifestado a favor de confirmar el archivo de la causa.
“La conducta que de un representante del Estado espera la sociedad es muy diversa a aquella que puede aguardarse de un ciudadano que no se encuentra inmiscuido en la función pública en orden a la vulneración de la ley”, sostuvo Gemignani.
“El análisis que debe realizarse de los hechos traídos a estudio no puede escapar del tamiz de la expectativa social que se exige de un funcionario público y la necesidad del Estado de dilucidar las imputaciones que contra ellos se vierten”, agregó al considerar “prematura” la decisión de cerrar la causa “por cuanto aún no se ha podido descartar con el grado de certeza negativa que la etapa de instrucción requiere, si su actividad pudo haber introducido un riesgo no permitido por la norma mediante la exaltación de los ánimos contra un medio determinado”.
Además “se advierte efectivamente una ausencia de tratamiento de la cuestión relativa a la supuesta comisión del delito de peculado”. En su voto, el camarista Hornos coincidió con su colega en que no surge en la sentencia cuestionada “ninguna referencia” que dé respuesta al planteo de la querella “relativo a que se investigue con qué fondos Moreno costeó los gastos del cotillón y demás elementos que utiliza con la frase «Clarín Miente», toda vez que según afirma la parte querellante no es posible descartar que para ello se utilicen fondos públicos”.
“La cuestión debe ser tratada y resuelta conforme a la importancia y gravedad que ella implica”, concluyó.
La causa había sido archivada por el juez federal Claudio Bonadio a falta de impulso fiscal, en una decisión confirmada por la sala I de la Cámara Federal.
Casación entendió que la falta de un requerimiento fiscal para impulsar la causa no impide su continuidad porque existe una parte querellante.
fuente lanacion