Blaquier está siendo enjuiciado por haber prestado, supuestamente, varias camionetas del Ingenio Ledesma a fuerzas de seguridad que secuestraron a trabajadores durante la dictadura militar, en julio de 1976.
Blaquier y Alberto Lemos -ex administrador de Ledesma- fueron procesados por el juez federal Fernando Poviña y la Cámara Federal confirmó la decisión.
Pero había un dato cuestionable: Pablo Pelazzo había sido designado por el Gobierno para impulsar el caso como fiscal ad hoc, aun cuando un año antes de ese nombramiento había actuado como abogado querellante, en nombre de las víctimas.
La Cámara Federal de Córdoba declaró inválida la designación de Pelazzo en el caso Blaquier, pero mantuvo la validez de lo actuado. Según el empresario y su letrado, el ex camarista Jorge Valerga Aráoz, la nulidad del nombramiento de Pelazzo también debería provocar la nulidad de la acusación contra Blaquier. Ése es el tema que, ahora, deberá resolver Casación.
Hace un mes, Goldstone, que también fue fiscal en el Tribunal Penal Internacional de la ONU para la ex Yugoslavia y Ruanda, se presentó como amigo del tribunal y entregó su informe favorable a Blaquier.
Pero el fiscal de Casación Javier de Luca, que integra la agrupación kirchnerista Justicia Legítima, pidió que Goldstone sea excluido del caso.
Ayer, sin embargo, la Sala IV de Casación decidió admitir al experto porque, su participación, “favorece la democratización de la justicia”.
fuente lanacion