… de Carlos Zannini y que ello implica que si entrega su cabeza los medios pondrán el foco sobre el “número uno”: el secretario de Legal y Técnica.
Éste era ayer el comentario en Balcarce 50. “Si piden la cabeza del número dos es porque van por la del número uno”, razonó ante LA NACION un allegado a Cristina Kirchner. Zannini está protegido por su jefa, pero si el escándalo escala, es posible que ésta deba desprenderse del “número dos”.
Según confiaron ayer a LA NACION fuentes oficiales, es posible que la Casa Rosada intente instalar la semana próxima nuevos temas en la agenda para intentar evitar que se agigante el escándalo Liuzzi, luego de que ayer el fiscal federal Ramiro González impulsó la investigación al subsecretario por supuesto enriquecimiento ilícito.
Pero, por lo bajo, coinciden en que será difícil tapar las noticias judiciales con anuncios de gestión. Pocas veces da resultado. Además, sobran elementos para investigar.
El temor de la Casa Rosada lo reveló el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, cuando protestó el lunes último de que a Liuzzi se lo identificara en la prensa como “el número dos”, lo que según su teoría busca “dañar la imagen” de Zannini. Pero en el organigrama de la Secretaría figura efectivamente como segundo del secretario de Legal y Técnica y, al ser una figura poco conocida, en la prensa se lo referencia con su jefe y su área.
Para Parrilli eso es “cambiarle la identidad” y lo que Cristina Kirchner quiere evitar es que la investigación sobre el caso Liuzzi salpique a Zannini.
fuente lanacion