“Me llama la atención que adhieran a la medida de fuerza porque hemos llegado a un principio de acuerdo con los gremios del transporte tanto con la UTA como con ferroviarios, así que yo espero que prime la racionalidad y el sentido común, y que no haya paro general”, señaló el funcionario.
Randazzo se expresó así en rueda de prensa en la Casa de Gobierno luego de recibir a un grupo de intendentes del conurbano bonaerense para avanzar en proyectos de transporte público en el área metropolitana de cara a los próximos meses.
“Me resulta extraño también que los gremios del transporte adhieran a un paro general convocado por Luis Barrionuevo , un hombre que es parte del problema en la Argentina y no parte de la solución; es parte del pasado”, dijo.
El funcionario, en ese sentido, sostuvo que la actitud asumida por esos sindicatos “marca el divorcio que tienen algunos dirigentes gremiales del conjunto de los argentinos”, e insistió en que “no jodan más con los paros; los paros le joden la vida a la gente, sobre todo en un proceso de negociación paritaria que se está dando absolutamente en todos los gremios”.
Para Randazzo, “no hay ningún motivo para que se convoque a un paro general”. Las CGT de Moyano y de Barrionuevo acordaron realizar en abril un paro general, cuya fecha será anunciada mañana, al que adhieren la UTA y La Fraternidad, que forman parte de la central oficialista de Antonio Caló.
Con el conflicto docente en ebullición, Moyano cree que activar el paro cuanto antes sería una buena alternativa. Barrionuevo, en cambio, propuso la segunda semana de abril, aunque con la idea de concatenar el siguiente plan de lucha: un paro general de 24 horas, otro de 36 con una movilización y, por último y en caso de no haber respuestas desde el Gobierno, un paro más, pero de 48 horas.
Al tándem que conformaron Moyano y Barrionuevo se sumaron dos dirigentes gremiales de peso de la CGT oficialista, que encabeza Antonio Caló . Se trata de Omar Maturano (La Fraternidad) y Roberto Fernández (UTA). Con ellos dos, más el apoyo del sector disidente de la Unión Ferroviaria y de casi todo el arco sindical aeronáutico, el futuro paro tendría garantizado el acatamiento de gran parte del transporte público de pasajeros.
fuente lanacion