El gobierno y Electroingeniería lo desmintieron cuando se dio la noticia; hoy se conoce la verdad y Julio de Vido sale de gira para conseguir esos avales. (Por: Rubén Lasagno)
El 7 de noviembre OPI publicó una nota aparecida en LPO, donde se daba cuenta de que el gobierno nacional no había logrado reunir los avales para conseguir el financiamiento de la obra de las represas sobre el río Santa Cruz.
Inmediatamente el gobierno a través de sus órganos de propaganda política (léase medios, Telam etc) salieron a desmentir la novedad y Electroingeniería el día 13 emitió un comunicado donde negaba lo que la realidad demostraría pocos días después.
Exactamente 21 días más tarde de la negativa de la empresa y el gobierno, que daban por hecho que todo iba viento en popa, se sabe que la comisión conformada en ese momento por el entonces Secretario de finanzas, Hernán Costentino y el actual Secretario de Comercio Interior y reemplazante de Moreno, Augusto Costa, quien todavía se desempeñaba como Secretario de Relaciones Económicas Internacionales, fracasó en sus planes por lograr financiamiento y una aseguradora que haga realidad las promesas incumplidas de la presidenta, de que en diciembre la obra se iba a poner en marcha.
Por el rotundo fracaso que implicó la gira de los funcionarios para encontrar una aseguradora que permita el desarrollo del proyecto, viaja Julio de Vido a China y Rusia, próximamente. En este sentido señala LPO “Para disimular le papelón, el flamante jefe de Gabinete presentó la gira como un road show para obras energéticas, sin especificar que el eje será Cóndor Cliff y Barrancosa, dos obsesiones de Cristina”.
Sin financiamiento externo y sin encontrar una aseguradora que respalde la construcción de la megaobra, se hace imposible que el proyecto Cóndor Cliff-La Barrancosa tenga visos de realidad.
Como ya lo habíamos advertido en notas anteriores, la realidad que intenta dibujar el gobierno a la hora de mentir sobre los números y el respaldo económico del Estado, solo sirve para el consumo interno; hacia fuera, los países y las empresas ven otra realidad de Argentina y como tal, accionan. La prueba más palpable es Repsol.
En este momento, el gobierno es víctima de sus malas estrategias en el plano económico, financiero y también político, ya que el escándalo de corrupción y lavado de dinero, que involucró a empresas asociadas a este emprendimiento, manchó todo el proyecto y bajó un manto de sombras sobre cualquier pretensión gubernamental por simular transparencia donde no la hay. Ahora, se comienzan a vivir horas desesperadas, porque las promesas están hechas y la plata no aparece. Este choque del gobierno con la realidad “de afuera”, es la prueba más palpable de que Argentina vive en una “burbuja” que no tiene nada que ver con el mundo que la rodea.
fuente OPI Santa Cruz