En marzo, al inicio de la investigación por lavado de dinero, el titular de la PROCELAC Carlos Gonella -designado a dedo por Gils Carbó- no imputó a Báez en la causa lo que le dio varios días de respiro al empresario K. La oposición involucró a Gils Carbó en esa omisión.
La investigación de Campagnoli había avanzado mucho más que la del juez federal Sebastián Casanello sobre la red de empresas fantasma armada en Panamá y Suiza para sacar 55 millones de dólares del país en el 2011.
En una resolución, la jefa de los fiscales desplazó a Campagnoli al darle la suplencia de la fiscalía 10 al fiscal Carlos Donoso Castex .
Recordó que Campagnoli ya tiene la fiscalía descentralizada de Saavedra-Nuñez a su cargo y la Unidad Fiscal de Investigaciones de delitos con autor desconocido. “Es que semejante multiplicidad de tareas indudablemente conspira contra una apropiada y eficaz prestación del servicio, máxime si -entre otros varios motivos- se tiene en cuenta que la fiscalía descentralizada afronta una carga de trabajo mayor que las ordinarias -de allí la gran diferencia en la dotación de agentes-”, justificó la procuradora.
La medida fue tomada el 1° de noviembre luego de que la Cámara del Crimen le sacó esa causa por extorsión al fuero ordinario y se la pasó al juez Casanello y al fiscal Guillermo Marijuán, quienes investigan la causa central por lavado de dinero contra Báez, Elaskar y Leonardo Fariña, entre otros.
El cambio de fiscales de Gils Carbó tiene aún trascendencia política. Es que aún falta saber si Casanello acepta sumar esa causa o la devuelve a la fiscalía 10. En este caso, este problema de jurisdicción seguramente terminará siendo resuelvo por la Cámara Nacional de Casación penal.
Por lo pronto, Campagnoli pidió a su jefa Gils Carbó que reconsidere su decisión.
fuente clarin