Miguel Pichetto comenzó a sufrir las consecuencias de la derrota electoral del Gobierno: el senador de su bloque Juan Manuel Irrazabal repudió en el recinto las prorrogas impositivas y de la ley de emergencia, proyectos que hoy se trataron junto al presupuesto de 2014.
El principal impuesto que se extenderá hasta 2015 será el que grava créditos y débitos bancarios, conocido como “impuesto al cheque”. Los otros son el adicional sobre el Precio Final de Venta de Cigarrillos, el de Capital sobre las Cooperativas, y del Monotributo.
En otra iniciativa, Cristina pidió extender hasta el final de su mandato la emergencia económica, una ley que le permite definir a gusto la política tributaria.
Durante el debate en comisión el pampeano Carlos Verna, quien trabaja en el armado de un interbloque identificado con Sergio Massa, anunció un dictamen que propone coparticipar a las provincias el impuesto al cheque y aseguró contra con la firma de Irrazabal.
El misionero sólo aclaró que firmaría en disidencia del oficialismo, pero nunca repudió el prematuro anuncio de Verna. En el recinto, blanqueó que coincide con el flamante massista.
“Hubiera preferido que no se prorrogue la emergencia económica. Si tenemos problemas excepcionales tienen que venir a explicarlos”, exigió, un mensaje al Gabinete de Cristina.
Irrazabal proviene del Partido Justicialista de Misiones, donde gobierna el Frente Renovador, un combinado de radicales y peronistas que está al frente de la provincia desde 2003.
Sus dos senadores formaron parte del bloque oficialista hasta julio, cuando armaron el propio pero aclararon que seguirán acompañando las leyes que mande Cristina.
Irrazabal recordó haber conocido a Néstor Kirchner ni bien asumió la presidencia y, tal como repiten los opositores, sostuvo que aquellos años eran los de emergencia y no los de ahora.
“Lo que es peor: relacionamos la emergencia con impuestos que no tienen dependencia jurídica. No hay ninguna necesidad ni justificación”, repudió.
“Si creemos que hay razón para mantener la emergencia económica, es justo que se coparticipe el impuesto al cheque, como dice el senador Verna. No hay emergencia y la propia realidad la está demostrando”, insistió.
Con la premisa de “no desfinanciar al Gobierno”, Irrazabal propuso una coparticipación gradual del impuesto al cheque, que empiece con un 10% para incentivo docente, un 40% para el Tesoro y un 50 para las provincias, con la idea de avanzar año a año hasta llegar a una coparticipación total.
Pidió, además, coparticipar el impuesto al monotributo. Aclaró que votará a favor y “en disidencia parcial”. Pero en su bloque, ya nadie podrá confiar en él.
fuente lapoliticaonline