Ante la Comisión de Disciplina y Acusación, Rafecas sostuvo haber actuado “de buena fe” y justificó el diálogo que mantuvo con el abogado Ignacio Danuzzo Itarruspe, cercano a Amado Boudou, uno de los principales implicados en la causa.
En marzo de 2012, el juez se vio envuelto en un escándalo tras quedar a cargo de investigar si el vicepresidente había mantenido una actitud incompatible con su cargo público, en favor de la quiebra de la imprenta.
Y en conferencia de prensa, Boudou reveló mensajes de Rafecas al abogado para advertir la forma en la que devía desembolverse en la causa. Tras este hecho, la investigación pasó a manos del juez Ariel Lijo y ahora la Magistratura estudia el accionar del magistrado.
Ante la Magistratura, Rafecas aseguró conocer a Itarruspe “desde hace veinte años”, porque era amigo de su hermana menor. Y señaló que el intercambio de mensajes que mantuvo con “fue estrictamente personal”, que jamás “filtró información” y que no dió “consejos a la defensa en la causa Ciccone”.
El magistrado denunció un lobby por parte de Itarruspe, y que fue “cada vez más evidente respecto de la suerte de la investigación judicial en manos de la Fiscalía más allá de su situación personal, que motivó a la postre la cancelación del diálogo de mi parte”.
Fuente: DyN