A su salida del país, presentarán sus conclusiones preliminares al secretario general de la ONU, Ban Ki Moon. La Casa Blanca dice tener pruebas del uso de agentes químicos a gran escala por parte del régimen de Bachar el Asad, y sopesa una intervención armada inminente.
Recientemente, Ban pidió a las potencias occidentales que más presión están ejerciendo sobre el régimen Sirio —Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña— que esperaran a que “los inspectores concluyan su trabajo” y presenten un informe al Consejo de Seguridad. EE UU y sus aliados, sin embargo, ya han dejado claro por vías diplomáticas que no tienen intención de esperar a una resolución de autorización del Consejo de Seguridad, donde Rusia, uno de los principales aliados del régimen de El Asad en la escena internacional, tiene asiento permanente y poder de veto.
Ban habló el miércoles por la noche con el presidente norteamericano, Barack Obama, y le ofreció buscar vías para “acelerar el proceso de investigación”. “También le he expresado mi deseo sincero de que al equipo de investigación se le permita seguir con su trabajo tal y como lo han establecido los Estados miembros”, dijo Ban en una conversación con periodistas en Viena, informa Reuters. “Se le debe dar una oportunidad a la diplomacia, la paz merece una oportunidad”, añadió.
El Kremlin enviará dos buques de guerra al Mediterráneo, uno antisubmarinos y el otro con misiles de crucero, en lo que fuentes oficiales de la Armada rusa han calificado a la agencia RIA Novosti de “rotación programada”. Por su parte, Reino Unido envió este jueves seis cazas a Chipre como “medica de precaución”, según dijo un portavoz del ministerio de Defensa citado por Reuters.
El equipo de investigadores, liderado por la alta representante de la ONU para el Desarme, Angela Kane, ha examinado el lunes, el miércoles y este jueves varios puntos de un supuesto ataque con armas químicas ocurrido la semana pasada, en el que según los opositores murieron 1.400 personas, de las que 335 ha dado confirmación la organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras, que trabaja sobre el terreno en Siria. Vídeos grabados y difundidos por opositores al régimen muestran los efectos de ese ataque, con personas con síntomas de asfixia, y numerosos cadáveres, tras varios ataques en Ghouta, a las afueras de Damasco. El régimen sirio niega haber empleado armas químicas.
El presidente Obama advirtió en agosto del año pasado que el uso de armas químicas en el conflicto sirio supondría rebasar “un límite” que llevaría a una intervención norteamericana. En marzo, los rebeldes y el régimen se acusaron de haber empleado armas químicas en la provincia de Alepo. Desde entonces, tanto EE UU como Francia y Gran Bretaña han dicho tener pruebas suficientes de que el régimen ha hecho uso de sus grandes arsenales de esas armas de destrucción masiva.
fuente elpais