La primera presidida por Pedro Eugenio Reynal, y la segunda por su hijo Alejandro Fabián Reynal, Vicepresidente 1ro. Del Banco Central de la República Argentina.
Los juicios y acciones legales contra los banqueros damnificados por el accionar delictivo del Ministerio de Economía y el Banco Central continúan vigentes a 33 años de los hechos. Los responsables de la crisis que costó más de US$10.000 millones de dólares de la época continúan impunes ante la Justicia, aunque algunos de ellos, como el Gral. Videla y el Ministro M. de Hoz, ya fallecidos, fueron juzgados y encarcelados por otros delitos similares contra ciudadanos comunes. (Casos Gutheim y otros).
Entre tanto continúan vigentes y en proceso judicial sin resolución, inclusive los concluidos con fallos de la Corte Suprema de Justicia en cuanto a las indemnizaciones asignadas, los siguientes: Banco de Intercambio Regional, Banco de Los Andes, Banco Oddone, Banco Latinoamericano, Banco Hurlingham, etc.
Lo que nunca investigó la Justicia ni los organismos de control del Estado como la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, la actual UIF o la Auditoría General de la Nación y que actualmente está llevando adelante la Comisión Nacional de Valores, fueron los procedimientos a partir de los cuales se crearon las imputaciones contra los banqueros dueños de los bancos intervenidos ilegalmente por el Banco Central. Tampoco la manipulación de los fondos del Estado efectuados a través de los bancos bajo intervención y luego liquidados por los funcionarios del Banco Central por instrucción del Ministerio de Economía. (Hay abundante bibliografía de especialistas que destaca el carácter unificado y monolítico de los funcionarios comandados por José A. Martínez de Hoz en ese período que determinaban las políticas de vaciamiento de los bancos, empresas y el Estado Argentino durante la Dictadura.
Es por ello que es hora de que la Justicia, las Asociaciones Sindicales, Financieras, Empresarias y la Opinión Pública tomen conocimiento de estos procedimientos dolosos nunca investigados ni puestos a la consideración de la Opinión Pública nacional e internacional.
El Modus Operandi:
Se desató desde el Banco Central con la liquidación intempestiva del Banco de Intercambio Regional la fuga de depósitos en el Sistema Financiero. Posteriormente se intervinieron ilegalmente los bancos sentenciados por el gobierno y el establishment. Digo intervenidos ilegalmente debido a que la Ley de Entidades Financieras 21.526 no contemplaba la figura jurídica de Intervención Cautelar dentro de su texto y reglamentación. (Este hecho nunca fue tenido en cuenta por los jueces intervinientes en las causas judiciales).
Los interventores designados no eran funcionarios de línea del BCRA sino amigos designados a dedo por los directores del BCRA o del Ministerio de Economía.
Detonada la corrida bancaria a consecuencia de las intervenciones con el apoyo y difusión de la prensa adicta se implementan a través del BCRA las Circulares 1051 y posteriormente la Circular 111 de “Asistencia Financiera para Situaciones Transitorias de Iliquidez del Sistema”, a pesar de la existencia del Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades Financieras en el cual se incorporaban mes a mes las primas pagadas por los bancos en concepto de Seguro para pérdidas o fuga de depósitos garantizados por el Estado Nacional.
Nunca se apeló a ese Fondo ni nunca se informó el destino y aplicación de los fondos allí depositados durante todos estos años sobre los aportes de las Entidades Financieras.
Al asumir los interventores, (ilegales, como ya expliqué), desplazaban a los funcionarios ejecutivos de las entidades de sus cargos reubicándolos en sucursales, alejándolos de sus funciones específicas. A lo sumo dejaban algún ejecutivo de Administración adicto a ellos o comprado para facilitar los manejos fraudulentos que se llevaban a cabo una vez desplazadas las autoridades legales de las instituciones.
Los interventores requerían fondos de las Circulares mencionadas, (1051 primero y 111 después), irrestrictamente, al Directorio del BCRA a través de su Vicepresidente Ejecutivo, Alejandro Reynal, para cubrir la pérdida de los depósitos provocada por el accionar del BCRA.
Los requerimientos siempre eran en exceso a la fuga diaria de depósitos y la decisión de entrega de fondos era privativa del Lic. Alejandro Reynal.
El Lic. Reynal acreditaba los fondos del BCRA depositándolos en la cuenta del banco intervenido en el BCRA.
Los interventores por un lado pagaban depósitos mientras los fondos adicionales requeridos en exceso los redireccionaban o los sacaban en efectivo bajo la supervisión de efectivos de las FF.AA. o de la Policía Federal.
Los tesoros de los bancos intervenidos fueron vaciados a poco de asumir los interventores con el mismo procedimiento de custodia y retiro de valores.
Las transferencias del BCRA por las Circulares siempre eran superiores a los montos de pago de depósitos diarios. La diferencia diaria era la que se re direccionaba o retiraba en efectivo.
¿Quiénes eran los cómplices de Reynal que supervisaban y operaban el manejo de la crisis?: M. de Hoz daba las órdenes, Reynal procedía personalmente en la disposición de fondos junto a Rafael Seragopián, el Dr. Manuel Mariño, el Almirante Andrés Cobas, (Representante del Almirante Massera en la Vice Presidencia 2da. Del BCRA).
Externamente el Ing. Manuel Sacerdote, Presidente del Banco de Boston y cuñado de Reynal.
Rafael Seragopián fue el encargado del desguace del Banco de Intercambio Regional. (Vendieron las sucursales a precio vil a sus bancos amigos y competidores del BIR el que ya estaba en proceso de liquidación). Luego el Ministro M. de Hoz instruyó personalmente al Liquidador del BCRA designado posteriormente para que transformara en pesos los depósitos en dólares de los depositantes con lo cual, al producirse la devaluación, se generó mayor conmoción pública a través de las denuncias públicas por los medios de comunicación social del Dr. Rascowsky – presunto inversor defraudado – al que le daban prensa los periodistas Bernardo Neustadt, Mariano Grondona, Julio Ramos de Ámbito Financiero, Eduardo Bonelli de La Nación, etc.
Se llegó a constituir una “Inmobiliaria informal” para vender los activos inmobiliarios de los bancos intervenidos la cual estaba conformada por el Lic. Alejandro Reynal, el Sr. Roberto Bullrich, (Presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires) y el Sr. Juan Ocampo (Presidente del Banco de la Nación Argentina y propietario del Banco Ganadero S.A.), según publicara el diario La Nación en un suelto informativo de la época. (Una fotocopia de la publicación está disponible).
Juan Carlos Asté, Presidente de la financiera paralela del Banco de Boston, designado interventor en el Banco Oddone S.A., estaba secundado por un ex funcionario de los Bancos de Boston e Italia y un funcionario del Citibank. En el Banco Internacional S. A. fue designado el Dr. Huergo, En el de Los Andes es designado otro amigo de Reynal y M. de Hoz y en el Grupo económico Greco, los Dres. Reganzani primero e Iribarne después.
Las cifras sustraídas de las reservas del BCRA mediante estos procedimientos fueron enormes. (Se estima que en la crisis de 1980 el BCRA debió liberar reservas y deuda por aproximadamente US$10.000 millones. (Ver informe del Dr. Roque Fernández sobre el tema publicado por el CEMA en 1981 en el cual, premeditadamente, tergiversa las causas de la crisis). En el manejo de esos fondos también estaba involucrada en la época la Logia P2 de Licio Gelli representada por el Almirante Massera entre otras personalidades de la política e importantes empresarios argentinos ampliamente conocidos.
Independientemente de los fondos públicos se desvalijaron centenas de millones de dólares de los propietarios de los bancos ilegalmente intervenidos y liquidados.
Por tanto lo que la Justicia debe investigar es el destino de los fondos girados por el BCRA a través de las instrucciones del Lic. Alejandro Reynal a los bancos con intervenciones cautelares a través de los funcionarios de Liquidación de Entidades, el Gerente General del BCRA de la época y a través de las indagatorias de los interventores que para su procesamiento y eventual prisión.
El hilo conductor de los fondos desviados de las entidades liquidadas debe buscarse, luego de desmenuzar a las financieras mencionadas propiedad de Reynal, en la constitución de MBA Banco de Inversión S.A. en octubre de 1993 por medio del expediente Nro. 40.474 del BCRA. Al momento de la presentación para transformarse en banco, MBA Compañía financiera, sucesora de Finamerco S.A.C.F., tenía un capital de $a 987.500.00.
Posteriormente MBA Banco de Inversión S.A. se especializa en la Administración de Portafolios Financieros en el Mercado Internacional, particularmente en los USA y en la Sindicación de Préstamos y Asociaciones y Adquisiciones de compañías domésticas con multinacionales. Con este objetivo se asocia con SalomonBrothers, una subsidiaria del Citibank primero y luego, al retirarse esa empresa del mercado argentino, en 2008, vende el 50% a Lazard Frères, banco de Inversión de origen francés con subsidiarias en USA y otros países.
Se debe investigar si durante más de 30 años los fondos mal habidos de la Dictadura fueron ocultados prolija y silenciosamente por los propietarios de MBA BANCO DE INVERSIÓN S.A. lucrando además con todos los gobiernos posteriores a la terminación de la Dictadura Cívico Militar iniciada en 1976 y finalizada en 1983.
Consecuentemente es de alta prioridad que Fiscales Federales efectúen una denuncia formal ante la Justicia Federal Penal, independiente de las nuestras en estos momentos, para que se investiguen los hechos descriptos y además las versiones acerca de la venta de MBA Banco de Inversión S.A. al Grupo Red Mutual de Santa Fe, especializado en el otorgamiento de préstamos mediante el sistema de Capitación, (Códigos de Descuento de salarios de empleados públicos y privados).
Las versiones de venta corren desde hace más de un año, pero no se conoce si hay una solicitud de transferencia del paquete accionario de MBA Banco de Inversión S.A. presentada ante el BCRA que convalide la operación.
El Lic. Alejandro Reynal, además es responsable del secuestro de los hermanos Héctor y José Greco, Propietarios del Banco de Los Andes, de los Titulares del Banco Internacional, Sr. Seitún y Guillermo García, Alcides Levis y el Dr. Manochi del Banco de Intercambio Regional, del Sr. Eduardo Saiegh, propietario del Banco Latinoamericano S.A., (torturado en la dependencia de Defraudaciones y Estafas del Departamento de Policía para arrebatarle el banco y su avanzada asociación con el Banco Credit Lyonnaise de Francia y las Acciones de Austral Líneas Aéreas). La tortura de un secretario del directorio del BCRA del cual Reynal sospechó que entregaba información hacia fuera de la institución, (que luego se determinó errónea durante la tortura), y del secuestro de mi persona entre muchos otros posteriores a estos hechos de la crisis de 1980.
Es hora de que Alejandro Reynal alma y cerebro financiero de la Organización Delictiva que conducía los destinos de la Dictadura, sea juzgado y condenado por los delitos cometidos hace más de 33 años contra banqueros y empresarios que por la morosidad judicial, muchas veces inexplicable, continúan proscriptos y desapoderados de sus bienes mientras permanece impune gozando de la protección de intereses extraños al contexto económico y social argentino.
No dudo de que los directivos de la Cumbre de IDEA, recientemente celebrada en la Provincia de Salta, se manifestarán solidarios con nuestros reclamos ya que se trata de una institución solidaria que aboga junto a sus participantes y sponsors por la transparencia y honestidad de los actos de gobierno dentro de la Nación Argentina.
Sin duda esta institución, como FIEL, la Asociación de Bancos y la Unión Industrial Argentina se sumarán a este reclamo con el fin de proteger la seguridad jurídica y patrimonios de sus asociados frente a los abusos de los gobiernos de turno en la República Argentina.
Miami, 28 de junio de 2013
Luis Alberto Oddone
Propietario del Banco Oddone S.A.
DNI 4.412.364