Los descubrió un hombre que pasaba por la zona y que pensó, en primer lugar, que se trataba de tres borrachos. De esa manera comenzaba a salir a la luz una historia de drogas, negocios y muerte.
Los cadáveres estaban boca abajo y tenían los pies y las manos atadas con precintos plásticos. Ferrón y Bina recibieron cuatro disparos de arma de fuego en distintas partes del cuerpo. Forza fue ejecutado de ocho disparos.
Por el hecho, cuatro personas fueron condenadas y un hombre aún permanece prófugo.
Qué determinó la autopsia. Las muertes de Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón, tienen como elementos en común la existencia de disparos de armas de fuego múltiple, excesivo a los fines de producir la muerte, ubicados en todos los casos en la región cefálica y en el tórax. Si bien existen variantes menores en cuanto a la posición del agresor al momento de efectuarse los disparos, este o estos siempre se mantuvieron detrás de los agredidos y a un nivel superior, de lo que puede inferirse que las víctimas se encontraban o bien sentadas o arrodilladas al recibir los disparos, que se realizaron a más de 50 cm. de distancia.
La data de muerte o intervalo post-mortem, que a su vez está relacionado con la determinación de que el lugar del hallazgo de los cuerpos es una escena del crimen primaria o secundaria.
Si bien los hallazgos de cronotanatodiagnóstico son compatibles con una data de muerte valorada en 36 a 48 horas previas a la práctica de las necropsias, existen elementos en la investigación que certificarían que el deceso se produjo el día de la desaparición de las tres víctimas.
Esto junto con los signos de cronotanatodiagnóstico observados en las víctimas, indica que esta escena del crimen donde son hallados los cuerpos, es secundaria, ya que no pueden, a juicio de este perito, conservarse en un campo abierto los cadáveres de la forma en que fueron hallados, con escasa progresión de los signos de transformación cadavérica y de parasitación de fauna existente en este tipo de escenas, que concuerdo con los médicos autopsiantes como compatibles con 36 a 48 hs., cuando en realidad habían muerto hacía 6 días. Esto indica que los cuerpos de Forza, Bina y Ferrón, fueron ubicados en un sitio protegido de la fauna cadavérica y a baja temperatura, para posteriormente ser trasladados al lugar de hallazgo.
Fuente: extracto del informe forense presentado en la causa
Los autores materiales
El caso se conoció como el triple crimen de General Rodríguez, y la investigación de estos homicidios se cruzó con otras grandes causas como la que investiga la ruta de la efedrina y la pesquisa de la llamada mafia de los medicamentos.
Por el hecho, fueron condenados a prisión perpetua los hermanos Víctor y Marcelo Schillaci, y los hermanos Cristian y Martín Lanatta. Se los acusó de privación ilegal de la libertad agravada en concurso real con homicidio agravado por ensañamiento, alevosía y por la participación de más de dos personas.
Un prófugo

En tanto, permanece prófugo el hombre a quien el fiscal Juan Bidone señala como el autor intelectual del triple homicidio: Esteban Ibar Pérez Corradi.
Se trata de un empresario de la industria farmacéutica que fue acusado de narcotráfico por haber introducido en los Estados Unidos 80 pastillas de oxicodona, un analgésico derivado del opio, mediante el envío de una encomienda por correo privado. Por esa causa, la justicia norteamericana dictaminó un pedido de extradición.
Además, está mencionado en la causa que investiga el tráfico de efedrina y es investigado en la mega causa de la mafia de los medicamentos. Por esta última causa debió pagar 100 mil pesos fijados como caución real por el juez Norberto Oyarbide para ser excarcelado.
Los vínculos con la ruta de la efedrina
Aunque el triple crimen y la ruta de la efedrina se investigaron por separado, muchos de los personajes involucrados figuraron de alguna manera en ambas causas.
Entre estos personajes, se encuentra Jesús Martínez Espinoza, un mexicano investigado por la causa de la efedrina que está sindicado como presunto jefe narco. Espinoza admitió conocer a Forza y declaró que éste le había ofrecido el negocio de una droguería.
Cómo eran las relaciones personales entre las víctimas y otros personajes de la causa, según la investigación
También investigado en la causa de la efedrina, Ricky Martínez, padre del actor Mariano Martínez, fue vinculado con Forza por las declaraciones del cirujano plástico Gustavo Ricchiuto, quien lo acusó de ser uno de los proveedores del empresario asesinado.
Por otra parte, un nombre que apareció de alguna manera en ambos casos es el de Luis Tarzia, el primer argentino detenido en la causa por el tráfico de efedrina, que falleció de un paro cardiorrespiratorio. Había sido procesado con prisión preventiva, señalado como presunto gerente local de la red de narcotraficantes que tenía una cocina de drogas en Ingeniero Maschwitz. Forza se había comunicado con él por medio de un radiotransmisor.
En tanto, José Luis Salerno, detenido y liberado por falta de pruebas en la investigación sobre el tráfico del precursor químico, era el dueño de la droguería donde trabajaba Ferrón.
fuente lanacion