La causa que investiga el millonario desvío de fondos del Programa Sueños Compartidos, a cargo de la Fundación de las Madres de Plaza de Mayo, dejó de estar a caargo del juez Norberto Oyarbide y será unificada con la principal denunciaque desde hace dos años tiene el juez Marcelo Martínez de Giorgi y cuyo iniciador fue el abogado Jorge Vitale.
La Sala I de la Cámara Federal emitió una durisima resolución firmada por los camaristas Eduardo Farah y Jorge Ballestero por la que se anularon los procesamientos de los hermanos Sergio y Pablo Shocklender, y se apartó de la investigación a Oyarbide.
En un fallo de 46 páginas, la Cámaracalificó el trabajo que durante dos años venía (hasta hoy) realizó Oyarbide. “Habiendo examinado uno a uno los fragmentos que componen la imputación que se ha cursado a los incursos, y aun tras una lectura integradora tendiente a obtener una visión armónica de todos los hechos investigados en este sumario, los suscriptos concluimos que la información que de allí se desprende resulta palmariamente insuficiente”, explicaron.
“En ninguna de las declaraciones indagatorias constan los nombres de la totalidad de las personas que habrían formado parte de la asociación ilícita pesquisada y que habrían tenido intervención, de diferentes formas, en los restantes hechos endilgados”, señalaron y agregaron que “tampoco sabemos cuáles fueron las empresas y financieras de las que se habrían valido para llevar a cabo las maniobras defraudatorias desplegadas”.
Los camaristas dijeron que no consta “cuál fue el monto total que el Estado Nacional habría entregado a la Fundación, cuál era su destino específico y qué porción habría sido desviada, de modo que el supuesto perjuicio patrimonial causado a las arcas del Estado”.
“La ausencia de tales datos, que no resultan circunstanciales, sino que hacen a la esencia del sustrato material de este proceso, se ha traducido en un serio menoscabo a los derechos de raigambre constitucional de los encausados, pues mal podrían ejercer su defensa sin un acabado conocimiento del reproche penal del que son objeto en este proceso”, sentenciaron en el fallo.
En la lectura del fallo, se destacan párrafos contundentes contra el proceso que llevó adelante Oyarbide. Términos como “sin dar mayores detalles”, “falta de precisiones”, “párrafos de difícil comprensión”, “sumas que no coinciden entre sí”, se repiten a lo largo del texto de Farah y Ballestero.
“Resulta relevante destacar que los serios defectos que hemos advertido en las imputaciones cursadas no son sino el reflejo de una investigación igualmente defectuosa que, ya desde sus inicios, evidenció un direccionamiento erróneo -o bien, la ausencia del mis mo-, que alertaba sobre el riesgo del fracaso de la pesquisa”, cargaron contra el acciones del polémico juez, cuya última medida había sido un careo entre Sergio Schoklender y la ex ministra Felisa Miceli, en mayo pasado.
Así, los jueces de la Sala I de la Cámara ordenaron anular el procesamiento de los hermanos Schoklender, declararon inválidas todas declaraciones indagatorias y, “evidenciado la falta de racionalidad con que la que se ha llevado adelante” la investigación, dispusieron “apartamiento deldoctor Norberto Oyarbide de la instrucción del sumario” y trasladaron la investigación al titular del juzgado N°8, a cargo de Marcelo Martínez De Giorgi, que tiene a su cargo la denuncia presentada por el penalista Jorge Vitale.
La causa judicial ya tiene más de dos años. En todo este tiempo, los hermanos Schoklender estuvieron presos dos veces. Oyarbide también había procesado a más de 60 imputados. Pero nunca quiso investigar ni a Hebe de Bonafini ni a su hija, María Alejandra, con falta de mérito. Así como tampoco investigó al ministro Julio De Vido, cuya cartera es la responsable de haber provisto los millonarios fondos, pero a la vez, no haber ejecido el correspondiente control sobre el destino final de esos fondos cuantiosos.
fuente caraycecaonline.com.ar