Pero como en octubre pasado el kirchnerismo fracasó en su intento de desplazar al radical Leandro Despouy de la presidencia de la Auditoría de la Nación, la estrategia pasó la neutralización de los informes de ese organismo que más complican al Gobierno.
Así es que este año la Comisión Mixta Revisora de Cuentas, encargada de revisarlos, sólo se reunió una vez para aprobar los balances de rutina de las cuentas públicas. Pero la mayoría K (8 sobre 12 miembros de esa bicameral) mantiene bloqueado el tratamiento de una decena de auditorías a distintos organismos cuyos resultados abren sospechas de irregularidades y hasta de actos de corrupción de altos funcionarios.
En plena campaña electoral, no parece casual que el manto de protección tendido por la “Mixta”, que preside el diputado correntino Fabián Ríos, beneficie –entre otros– a los dos ministros que son candidatos a diputados en sus distritos: el de Salud, Juan Manzur, en Tucumán, y el de Agricultura, Norberto Yauhar, en Chubut.
La gestión de Manzur fue involucrada por la Auditoría en “importantes falencias administrativas y faltantes en la documentación de respaldo de distintos proceso de contratación” para el cumplimiento de “programas esenciales” de salud financiados por el Banco Mundial con préstamos de 220 millones de dólares. En el caso de Yauhar, las sospechas de la AGN apuntan al manejo poco transparente de unos 8 millones de dólares otorgados por una agencia de Naciones Unidas (el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola) para la promoción de zonas rurales del Noroeste. Las conclusiones del estudio hacen referencia a “utilización incorrecta de planes de cuenta”, “falencia en el proceso de selección y contratación de consultores” y “falencias en las rendiciones presentadas”.
Fuentes legislativas le confiaron a Clarín que este informe ya pasó por la revisión de los asesores de la comisión parlamentaria y que el oficialismo adelantó instrucciones de archivarlo sin más trámite. El que roza a Manzur sólo cuenta con un predictamen de los cuatro miembros radicales de la “Mixta” y allí se recomienda recurrir a la Justicia para que “deslinde responsabilidades de funcionarios o de otros involucrados”.
Otros informes que el oficialismo colocó en el “freezer” apuntan a un habitué: el ministro de Planificación, Julio de Vido. Dos de los estudios en los que se detectaron falencias más graves involucran al sector ferroviario, cuando la Secretaría de Transporte estaba bajo su órbita. En un caso se alude a cuantiosas pérdidas para el Tesoro en contrataciones de “material rodante”. Y la otra, a la falta de control sobre incumplimientos de la concesionaria del corredor de cargas. En ambos casos se apunta a las gestiones de Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi.
“El Frente para la Victoria sigue impidiendo el tratamiento de temas muy importantes para el Congreso en su función de control.
Ni siquiera aprueba el Plan Anual de Auditorías porque sigue contrariado, desde el año pasado, por no haber podido voltear al presidente Leandro Despouy”, afirma el senador radical Gerardo Morales, vice de la bicameral. Ante una consulta de Clarín, en el despacho de Ríos se limitaron a responder que podría convocarse a una próxima reunión antes de las primarias del 11 de agosto. Aunque la oposición desconfía.
De hecho, el bloqueo K incluye los planes anuales de auditorías para 2012 y 2013, por lo que el organismo las selecciona a su criterio, basado en su “autonomía funcional”. La parálisis impidió analizar las propuestas opositoras parainvestigar las gestiones de Ciccone, la TV Pública, los fondos fiduciarios y la aplicación del régimen de coparticipación federal.
fuente clarin