El jefe de la Secretaría de Comercio Interior, Guillermo Moreno, tras desconocer durante varias semanas la falta de trigo en el mercado argentino, cambió de opinión y decidió actuar con su estilo: dio un ultimátum de 48 horas a las cerealeras para que “aparezca” el producto, bajo la amenaza de aplicar la Ley de Abastecimiento, una norma de la década del 70 que incluye multas y hasta arrestos a los empresarios.
Por medio de un cable de la agencia de noticias del gobierno de Cristina Kirchner, el funcionario dejó trascender que se emplazó a los exportadores de cereales para que en el lapso de 48 horas normalicen el mercado de trigo, e indicó que si esto no ocurre se aplicará la ley de Abastecimiento.
Fuentes de esa repartición remarcaron a la agencia que si el mercado no se normaliza, el viernes se implementará la ley de Abastecimiento y se procederá a decomisar el trigo en existencia para volcarlo en el mercado, a los molinos que lo soliciten, al precio de paridad de exportación.
fuente lanacion