La policía encontró hoy a la mañana a un hombre con un disparo en la cabeza en el interior de un auto estacionado en el barrio porteño de Villa Ortúzar. La Policía ya descartó la hipótesis del suicidio, pero no saben si fue un robo o si lo asesinaron por otro motivo.
El episodio ocurrió hoy a la mañana en la calle Fraga al 1300, esquina Heredia. Cerca de las 10:30, la policía halló el cuerpo de Miguel Graffigna en un auto negro descapotable que estaba estacionado y que tenía una patente provisoria porque lo había comprado pocos días antes.
Graffigna estaba en el asiento del acompañante con las piernas sobre el del conductor y tenía signos de haber sido golpeado. Los vecinos dijeron haber escuchado un disparo alrededor de las 2 de la madrugada, mientras que la policía encontró pertenencias revueltas por el habitáculo y en el baúl gran cantidad de papeles relacionados con su trabajo que ahora serán analizados por peritos científicos de la Policía Federal.
El abogado de Graffigna, Roberto Casorla Yalet, dijo al canal C5N que se había denunciado su desaparición porque no lo encontraban desde ayer, luego de que saliera de trabajar en el microcentro. Graffigna incluso tenía previsto realizar una serie de trámites hoy a la mañana.
La policía descartó que haya sido un suicidio porque no encontraron ningún arma dentro vehículo, aunque todavía resta que se realice la autopsia en la morgue judicial porteña y el dermotest para determinar si tenía pólvora en las manos.
¿Qué hipótesis manejan la policía?
Graffigna trabajaba como asesor financiero, por lo cual una de las hipótesis es que el crimen podría estar vinculado a esa actividad. Los investigadores tampoco descartan otras opciones. Es que Graffigna tuvo una separación conflictiva de su ex esposa y fue víctima de amenazas en el marco de la división de bienes, entre ellos una casa en la localidad bonaerense de Ramos Mejía que aparentemente fue vaciada por la ex mujer.
La policía analiza la posibilidad de que haya sido un robo, aunque es la hipótesis más débil porque el auto de Graffigna estaba bien estacionado, como si viajara con alguien conocido. La otra alternativa es que su asesinato estuviera vinculado a la causa por la cual estuvo imputado hace varios años. Se trata del asesinato de la pareja integrada por Nicolás De Sousa (28) y Antonia Zárate (29). Ellos fueron asesinados en 2004 en Villa Elisa, tras un encuentro swinger, presumiblemente para robarles un cuadro de Picasso que se creía que tenía en su poder. Graffigna permaneció en prisión unos tres meses, pero luego el juez de Garantías Guillermo Atencio dispuso su libertad y finalmente su sobreseimiento por falta de pruebas.
Graffigna siempre aseguró ser inocente y acusó del doble crimen a la madre de su ex pareja. El acusado había sido apresado tras la imputación de su ex pareja, la actriz porno y bailarina de caño Romina Iddon Silva, quien lo responsabilizó del doble crimen y también está imputada por el hecho. Según declaró la mujer a la Justicia, en el marco de un encuentro swinger, Graffigna golpeó con un palo de béisbol a De Souza ocasionándole la muerte y luego ató a Zárate a una silla y rodeó con cinta de embalar todo su cuerpo hasta asfixiarla. Graffigna sostuvo que Iddón Silva lo imputó para quedarse con la hija que tienen en común y aseguró que quienes asesinaron a la pareja fueron la madre de su ex mujer, Edith Silva, y la pareja de ésta, detenidos por el robo del cuadro “Proas al sol”, de Quinquela Martín.
fuente clarin