Mauricio Macri, saludó a la prensa durante una recepción en el Salón Blanco del Palacio comunal,con motivo de conmemorarse mañana el Día del Periodista.
Luego de que el “progresismo” opositor de la ciudad de Buenos Aires acordara unir fuerzas para enfrentar al kirchnerismo y a Pro en las próximas elecciones, el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, se mostró abierto a unificar sectores para dar batalla en las urnas.
Macri no cerró las puertas al ex ministro de Economía Roberto Lavagna y deslizó un acercamiento con el diputado Francisco de Narváez.
Esta mañana, en diálogo con radio La Red, el jefe de Pro celebró “las coincidencias a futuro” con Lavagna y rescató “el buen diálogo”.
“El acuerdo electoral siempre es más complejo, interviene mucha gente y no es fácil”, sostuvo.
Ayer, en un brindis organizado en Bolívar 1 por el día del periodista, el mandatario de la ciudad dijo: “Lo vi [a De Narváez] en la embajada de Italia, lo veo en el gimnasio, lo saludé en el estudio [de TV] porque la gente es educada y se saluda”.
Horas antes, el propio De Narváez había deslizado: “No estoy peleado con Mauricio”.
“Hoy hablamos por teléfono, precisamente de estas cuestiones, de darle celeridad, de darle proporcionalidad”, dijo el diputado del peronismo disidente.
Después de meses de frialdad, el jefe de gobierno porteño y el diputado peronista charlaron brevemente sobre la posibilidad de un armado común en la provincia de Buenos Aires.
Acuerdo. Ayer, tras varias idas y venidas, los principales partidos de la centroizquierda porteña -el radicalismo, Proyecto Sur, la Coalición Cívica, el socialismo y Libres del Sur- acordaron que compartirán un frente electoral, cuyo primer objetivo será imponerse en los comicios legislativos de octubre para, luego, intentar desplazar al macrismo en 2015.
fuente lanacion