Aníbal Fernández, flamante presidente de la Confederación Argentina de Hockey (CAH), comenzó con decisiones polémicas su gestión. Ayer había decidido interrumpir el contrato de Franco Nicola, entrenador del seleccionado masculino.
Tanto Nicola como Garraffo fueron contratados por el mendocino Sergio Daniel Marcellini, quien el sábado pasado se frustró en el intento de encabezar un tercer mandato al frente de la Confederación Argentina de Hockey. El senador Fernández había advertido: “Vamos a ver qué hacemos con los entrenadores de los seleccionados. Ningún jugador o jugadora va a condicionar la elección del técnico”.