2. Falleció una de las glorias de Boca. A los 80 años el corazón de Antonio Roma dijo basta. El arquero recordado por su penal atajado al jugador de River, Delem, es recordado por todos los hinchas “xeneizes” en las redes sociales.
3. El ´Tano´ Roma estaba internado en el hospital Santojanni, en el barrio porteño de Mataderos, a raiz de un virus intrahospitalario, que lo afectó desde enero pasado, señaló su amigo y ex compañero en Ferro y en Boca Juniors Silvio Marzolini.
4. Antonio Roma, apodado Tarzán, empezó su carrera en Ferro en 1955. Cuatro años después paso a Boca donde se consolidó como arquero y donde jugó hasta 1972, cuando decidió retirarse del fútbol. Para esa época, ya se había convertido en uno de los grandes ídolos del club.
5. En el club de la Ribera ganó la Liga Argentina de 1962, 1964 y 1965, el Campeonato Nacional de 1969 y 1970, y la Copa Argentina de 1969.
6. En Boca siempre se lo recordó por el penal atajado a Delem aunque también fue reconocido por su trayectoria en el club y el cariño que despertó en la hinchada. Pero su desempeño más destacado remite a la titularidad que le confió el entonces director técnico Juan Carlos “el Toto” Lorenzo, cuando le ungió a cargo de la custodia del arco de la selección argentina en aquel recordado campeonato mundial de fútbol celebrado en el año 1966 en Inglaterra.
7. Antonio Roma fue el arquero en aquel torneo ecuménico, y la línea de cuatro estuvo conformada por Roberto “Pipo” Ferreriro (marcador de punta derecho), Roberto “El mariscal” Perfumo (primer zaguero central), Rafael Albrecht (segundo zaguero central), Silvio Marzolini (marcador de punta izquierdo), en la línea media, Antonio Ubaldo Rattín ( centro half), por el andarivel derecho Alberto González (“Gonzalito”), por el izquierdo el inolvidable Ermindo “ronco” Onega; Jorge “ el Inidio” Solari como ventilador todo terreno; y adelante Luis Artime y Oscar “el Mono” Más.
8. Argentina integró el grupo inicial con España, a la que venció por 2 a 1 (
Artime por dos, Del Sol el gol ibérico), y en aquella tarde de Birmingham el Tano Roma sacó por arriba –y también por abajo- todo lo que le tiraron Pirri, Peiró Del Sol y Corso; en el segundo partido el desempeño Antonio Roma fue exuberante; el equipo teutón quedó en clara posición de ventaja ante la temprana expulsión del tucumano Albrecht obligando a la selección argentina a aguantar el partido con un hombre de menos; entonces la selección teutona atacó a la argentina por todos los frentes; la disciplina táctica diseñada por el “Toto” Lorenzo permitió cerrar el partido en un empate en cero, pero las magistrales intervenciones del Tano Roma ahogaron todos los intentos de gol alemán; Uve Seeler probó por vía aérea; Helmut Haller por abajo; ni Libuda ni tampoco Emerich lograron perforar la muralla construida por el portero argentino; luego en el tercer partido la selección albiceleste no atravesó mayores sobresaltos para vencer por dos goles a cero a la selección helvética (Onega y Artime), para sellar su pasaporte, al igual que Uruguay, hacia cuartos de final.
9. Aquel torneo celebrado en tierras británicas permite evocar el desempeño de una selección inglesa de fútbol que fue –precisamente- la que, con la indisimulable connivencia de las por entonces autoridades de la FIFA urdió mecanismos decididamente fraudulentos que le permitieron alzarse con la copa del mundo (por entonces Jules Rimet) en ocasión del torneo organizado por la misma Inglaterra en 1966, fuera de genuinos carriles deportivos.
10. Se recuerda, desde .lo episódico, que aquel torneo mundial fue auspiciado bajo la fórmula eufemística difundida en tierras británicas del tan recordado ”fair play” que ninguna aplicación práctica tuvo en el desarrollo de aquel fraudulento torneo.
11. Efectivamente, se recuerda también que Brasil, que venía de obtener los campeonatos mundiales celebrados en 1958 (Suecia) y en 1962 (Chile) integró grupo eliminatorio con Hungría, Bulgaria y la Portugal de Eusebio.
12 Los arbitrajes también se recuerdan tristemente por lo fraudulento; los colegiados permitieron abiertamente una brutal cacería sobre el astro Pelé quien recibió en los dos primeros partidos (Bulgaria y Hungría) puntapiés en su humanidad que terminaron por dejarlo disminuido en su capacidad físcia al punto que debió jugar en “una pierna”.
13. Estaba claro que Brasil no podía pasar a cuartos de finales por cuanto –se sabía- su poderío futbolístico iría “in crescendo” para serio riesgo de las aspiraciones de Sir Alf Ramsay de alzar la Copa del Mundo.
14. De nada sirvieron las protestas del técnico brasileño Feola; ni las quejas formales frente al juego salvaje de los búlgaros y de los húngaros en perjuicio de la humanidad de los jugadores brasileros.
15. No había otra opción, el scratch brasileño (campeón en las dos versiones anteriores) serio candidato a repetir la conquista por tercer vez no podía arruinar la fiesta programada por el imperio inglés; y menos considerando que el torneo se disputaba en tierra británica.
16. Pero hubo más ; Uruguay y Argentina fueron, en simultáneo, víctimas de una más que alevosa maniobra estafatoria; ambas selecciones rioplatense habían obtenido sus respectivos pases a cuartos de final.
17. Por un lado “la celeste” comandada por el maestro Ondino Viera integró el grupo inicial con la dueña de casa –Inglaterra- sumado a Francia y Méjico; el partido inaugural presagiaba, previo un fenomenal aparato publicitario, una segura victoria inglesa. Al campo de juego el maestro Ondino Viera mandó frente a los dueños de casa , al arco, a quien sería electo el mejor portero de ese torneo mundial –Ladislao “Chiquito” Mazurkiewicz-; en la línea de cuatro, Luis “Peta” Ubiña, Jorge Manicera, Horacio Troche y Omar “Cacho” Caetano; en la línea media –centro half- Néstor “el Tito” Goncalvez, secundado con el auxilio de Milton “el Tornillo” Viera, Julio César “el Pocho” Cortés y Pedro Virgilio “el Verdugo” Rocha; y adelante, Domingo Pérez y José Francisco “el Pepe” Sasía (alternando con Héctor “Lito” Silva).
18. Craso error de cálculo y peor aun de pronóstico, el once celeste dio la nota al cerrar un empate en cero por bando, con un enmudecido estadio de Wembley, donde se recuerda que al cierre del partido “el verdugo” Pedro Virgilio Rocha, con formidable remate de media distancia hizo vibrar el travesaño del portero inglés Gordon Banks quien tan solo atinó a “hacer vista” en posición claramente vencida. Todo el juego aéreo inglés murió ante la infranqueable muralla trazada por la dupla Manicera-Troche y las soberbias atajadas de Mazurkiewicz. “Chiquito” sería luego destacado por la propia prensa británica como el mejor portero de ese torneo; luego –en ocasión de su partido homenaje-despedida- el legendario arquero soviético Lev Yhasin “La Araña Negra” , le obsequiaría sus propios guantes negros al mismo Ladislao Mazurkiewicz a quien ungiría como su exclusivo sucesor.
17. Uruguay derrotaría, luego, por dos goles a uno a Francia (Rocha y Cortés); empataría en cero con Méjico y –como se dijo- pasaporte a cuatros de final.
18. A su vez, y como ya se dijo, la albiceleste comandada por el inolvidable “Toto” Juan Carlos Lorenzo, sellaría idéntico pasaje a cuartos de final luego de vencer a España por dos a uno (Luis Artime por dos); idem a Suiza por dos a cero (Artime y Onega) empatando cero a cero con la poderosa selección teutona dirigida por Her Helmut Schoen.
19. Y acá llegaría otra nota de desfachatado bochorno cuando debían sortearse los arbitrajes de los partidos de cuartos de final; así en Wembley chocarían Argentina versus Inglaterra y en Birmingham –Uruguay vs. Alemania-.
20. Así llegaron las notificaciones formales a los Presidentes de las respectivas Asociaciones –Argentina y Uruguaya- (Gastón Guelfi y don Valentín Suárez) donde se hacía saber que a las 15 hs del día previo a los encuentros se sortearían las correspondientes ternas arbitrales para ambas confrontaciones.
21. Al llegar tanto Guelfi como Suárez a las 15 hs. a la sede de la Federación Inglesa de Fútbol ( donde tendría lugar el sorteo del caso), autoridades organizadoras pidieron formalmente “disculpas” por el “error en el horario estipulado” para el sorteo de las respectivas ternas arbitrales; el sorteo ya se había efectuado a las 11 hs. sin la presencia de los Presidentes Gastón Guelfi y Valentín Suárez. Hecho consumado.
22. El sorteo” arrojó este resultado, a) para la confrontación en Wembley (Argentina vs. Inglaterra) árbitro Rudolf Kreitlein (alemán), b) para la confrontación en Birmingham (Uruguay vs. Alemania) –obviamente- árbitro inglés (Trevor Powers). Sin eufemismos un robo a mano armada y a cara descubierta.
23. Para quienes recuerdan los bochornosos arbitrajes de ambos colegiados (alemán e inglés) queda para el anecdotario la arbitraria expulsión de Rattín y su saludo a la Reina de Inglaterra antes de ingresar al túnel de acceso al vestuario y la selección argentina sin su líder y capitán dentro del campo de juego; luego -en clara posición prohibida- cabezazo en el primer palo del centro delantero Geoffrey Hurst tras centro de Martin Peters, y Antonio Roma sin chance de evitar un gol en clara posición de “off side”, luego de que “Tarzán” se encargara durante todo el partido de ahogar el grito de gol en las gradas británicas en Wembley.
24. En Birmingham tenía lugar un simultáneo escándalo: el colegiado británico ignoró un claro penal cometido por el teutón Karl Heinz Schnellinger –jugador de campo- quien haciendo las veces de portero sacó una pelota con la mano que llevaba claro destino de red luego de un cabezazo de José Francisco Sasía tras centro de Julio César Cortés. Sobrevinieron las expulsiones de Horacio Troche y si no falla la memoria Héctor Silva también siguió el camino de los vestuarios. Estaba la cosa definida, Uruguay con nueve hombre en campo, Alemania con sus once jugadores.
25. Pero el fraude urdido por los precursores del recordado “fair play” contaría con la directa complicidad de las autoridades de la FIFA al llevarse a cabo, con otro arbitraje fraudulento, la final. de la Copa del Mundo. El encuentro concluyó al cierre del tiempo reglamentario con empate en dos goles por bando ( Uwe Seeler y Bernd Weber ; Bobby Moore y Geoffrey Hurst); sobrevendría el tiempo de alargue y el árbitro soviético sacaría un “conejo de la chistera” cuando convalidó el tercer gol inglés (que definiría prácticamente el pleito) cuando el balón no había traspasado la línea de sentencia. Efectivamente el golpe de cabeza del delantero Geoffrey Hurst chocó con el travesaño del portero teutón Tilkowski, y pegó delante de la línea de gol; ello no obstante el juez de línea marcó gol convertido, y asunto concluido. El imperio británico consumaba un colosal latrocinio deportivo alzándose con medios “non sanctos” el trofeo ecuménico en su propia tierra.
26. Tanto “Chiquito” Mazurkiewicz como “El Tano” Roma –con sus respectivos desempeño- aportaron la mayor categoría, y jerarquía profesional, a sus selecciones nacionales en aquel torneo mundial, el que pasará a la historia no precisamente por las fantásticas atajadas de los porteros rioplatenses sino, por el contrario, por el fraude deportivo urdido por los precursores del “fair play” para robarse una copa del mundo.
27. Saludo al señor Director muy atte.
Guillermo J. Tiscornia
Ex juez en lo Penal Económico
guilletisco@hotmail.com
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