Cada tres o cuatro años, Guillermo Willy Kohan cambia de aire. Este año, después de cuatro temporadas en Radio El Mundo (AM 1070), se muda a la renovada Radio Cultura (FM 97.9), donde conducirá su tradicional ciclo Somos nosotros , de 18 a 20. Antes había dirigido el diario El Cronista, y en gráfica fue secretario de redacción de Ámbito Financiero en tiempos de Julio Ramos. “Él nos enseñó a pelear contra Clarín para que haya espacio para todos, pero nunca para quedarnos con Clarín”, dijo el periodista al resumir su posición sobre la ley de medios.
Kohan cree que hay nuevas oportunidades para los medios independientes. “Las audiencias le escapan a la alcahuetería del periodismo adicto -afirmó en diálogo con la nacion, en el que apuntó contra sus futuros competidores-. La FM está llena de chicos que están fascinados con el Gobierno y hablan contra las empresas y las inversiones. Eso ocurre por la extorsión económica de la pauta oficial con la que el Gobierno maneja los contenidos y la programación, porque los dueños están entongados con otros negocios o no tienen otra manera de sobrevivir”, afirmó, sin citar casos concretos.
Para Kohan, “la audiencia de esas emisoras, en las que los conductores están alineados con el Gobierno, se debe a que, en materia de mensajes para los jóvenes, el kirchnerismo tiene un maletín mucho más atractivo en general que los mensajes que surgen de los sectores críticos u opositores”.
-¿Por qué el pase a la FM después de tanto tiempo en la AM?
-La verdad es que yo hace mucho tiempo que tenía el tema de la FM en la cabeza por los problemas de audibilidad cada vez más importantes que tienen las AM, y especialmente tenía muchas ganas de empezar a llegar a la gente más joven, estudiantes y graduados universitarios flamantes. En 20 años de radio nosotros nos consolidamos muy bien entre la gente mayor a 45 años interesada en política, económica, finanzas y negocios. Ahora, toda esa gente nos va a poder escuchar mucho mejor en autos, oficinas, a través de celulares con FM y sumar toda la explosión de nuevas tecnologías que permite escuchar radio por Internet o a través de apps móviles. FM Cultura es una radio equilibrada, agradable, con una programación muy amplia que los dueños quieren mantener en lo que tiene que ver con la música clásica y los servicios informativos del exterior, pero dándole un poco más de visibilidad. Nosotros nos dirigimos al que compra un queso crema en el supermercado o tiene medicina prepaga. Son esos 10 millones de consumidores que están migrando muchísimo a las nuevas tecnologías, los que dentro de poco van a escuchar la radio por Internet hasta en el auto. Las FM se van a convertir también en un espacio de gran libertad, y eso es muy importante.
-¿Cómo ve el proceso de aplicación de la ley de medios?
-Hoy la verdadera ley de medios que aplica el Gobierno es la extorsión a través de la pauta oficial. Como cada vez hay más Estado y se retiran paulatinamente los avisadores privados, es mucho mayor la capacidad del Gobierno para extorsionar y manejar los contenidos y la programación, y decidir qué periodistas trabajan y cuáles no. El único avisador es el Estado, es Cristina Kirchner. Yo me formé como periodista bajo el ala de Julio Ramos en Ámbito Financiero, no tengo una formación pro-Clarín precisamente. Nosotros cuando tuvimos que dar pelea contra Clarín siempre la dimos, pero Ramos nos enseñó a pelear para que hubiera lugar para todos, nunca para quedarnos con Clarín. La pelea del Gobierno contra Clarín naturalmente es una batalla que a esta altura excede la cuestión de la prensa y se convirtió en una discusión respecto de cómo sigue el derecho de propiedad en Argentina. Hasta ahora estábamos discutiendo 1970, pero ya estamos en 1770. Retrocedimos 200 años: ahora discutimos si es la asamblea o los jueces, discutimos la división de los poderes, Rousseau contra Montesquieu.
-En un contexto de creciente presencia oficialista en los medios, ¿los programas independientes tienen más audiencia?
-En la medida en la que ha estado colonizando medios y periodistas, a los que nos mantenemos independientes el Gobierno no nos da pauta, pero termina haciendo que la gente nos escuche. Desde siempre, las audiencias le escapan a la alcahuetería del periodismo adicto y eso va a seguir pasando. Hoy en día, la revolución tecnológica hace que la capacidad de los periodistas independientes de hacer conocer nuestro mensaje es obviamente mucho más amplia.
fuente lanacion