Guillermo Pereyra, número dos de la CGT de Hugo Moyano, es considerado uno de los hombres más poderosos de su provincia, Neuquén. Lidera el gremio de los petroleros privados, un sindicato clave en la reconstrucción de poder moyanista. Integró hasta hace una semana el directorio de YPF como representante de los trabajadores y asegura que se fue en buenos términos. En esta entrevista revela una puja de poder en la petrolera estatizada.
—¿Con qué se encontró cuando asumió en YPF?
—Mal, muy mal, con deudas, con un rojo en la cuenta, yacimientos abandonados. (El CEO de YPF Miguel) Galuccio tiene la camiseta puesta, logró parar el decline en la producción, pero tiene que tener acompañamiento de todos. Yo lo acompañé mucho estos seis meses. El fija una política empresaria y el sector político no tiene que participar en YPF.
—¿Lo dice por el viceministro de Economía Axel Kiciloff, hombre clave en YPF?
—Lo digo porque esto se debe manejar como una empresa privada y si se mete el poder político vamos a andar mal. Los únicos que corresponde que se metan son la Presidenta, el Ministerio de Planificación y el secretario de Energía. Y no agrupaciones políticas que quieren manejar la cosa.
—¿Está hablando de La Cámpora?
—La Cámpora es una agrupación y no tiene por qué participar en YPF.
—¿La Cámpora incide en YPF?
—Hubo un intento, pero la firmeza de la conducción de Galuccio no los dejó entrar.
—¿Evitó que ingresen?
—Desde un principio habrá puesto las cosas en su lugar. En todas las empresas del Estado hay una fuerte participación de La Cámpora. En YPF se quiso pero no se pudo. A partir de ser empleados arman su estrategia política. La militancia no se construye siendo empleado. La militancia la quiero ver cuando no reciban puestos de trabajo en todos los estamentos del Estado, y en empresas estatizadas, como Aerolíneas. No tienen poder, no existe. Es endeble. En YPF no los han dejado entrar mucho.
—¿Los trabajadores de YPF participarán de las ganancias de la empresa?
—Hace cuatro años firmamos un convenio con una petrolera privada, y todos los años se distribuye la renta y da buenos resultados. Si lo logramos con YPF, lo logramos con todas. Para salir adelante, la productividad debe llegar a niveles excelentes y una de las formas es que los trabajadores participen en la renta.
—¿O sea que está cerca del “fifty-fifty” de Moreno?
—(Se ríe.) Moreno está muy lejos del fifty-fifty. Es muy cómico Guillermo.
—¿Cuál cree que es el límite del Gobierno para resolver el impuesto a las ganancias?
—Ahora. Si no hay respuesta, va a haber conflicto. Hay que elevar el mínimo no imponible arriba del 54 por ciento. Los trabajadores no quieren aumentos salariales, quieren que se solucione lo del impuesto a las ganancias.
—Es precandidato a senador. ¿Va a aunar fuerzas con Moyano en lo electoral?
—El está armando su partido. Hay que articular, todo se puede hablar. Yo pertenezco al Movimiento Popular Neuquino. Somos muy orgánicos. Dependerá del partido.
—¿Cree que Moyano debe ser candidato?
—Primero tiene que ver si quiere ser candidato. Moyano puede ocupar cualquier candidatura, tiene todas las condiciones para hacerlo, pero, ¿por qué no puede ser un buen candidato Facundo?
—¿A quién le gustaría ver como presidente en 2015?
—Falta mucho, pero en lo personal me gusta mucho la figura de Sergio Massa.
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