Rápidamente le salieron al cruce el diputado kirchnerista Carlos Kunkel y el dirigente de la CGT moyanista, Julio Piumato.
En referencia al 25% de aumento que piden las centrales sindicales, el titular de la UIA había advertido: “Que no sea un problema de posicionamiento interno de un gremio para que se ponga arriba de otro”.
Y agregó: “Ya tuvimos eso en los ’70, cuando Lorenzo Miguel [el líder de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM)] arreglaba, y lo que era el techo de un gremio después era el piso de otro. Eso terminó en el Rodrigazo”.
El Rodrigazo fue un severo programa de ajuste para frenar la inflación, aplicado por el entonces ministro de Economía de Isabel Perón, Celestino Rodrigo. Se aumentaron de manera exponencial las tarifas de servicios públicos en relación a los salarios y se devaluó drásticamente el tipo de cambio, lo que condujo a una inflación de tres dígitos anuales y provocó una disputa encarnizada por el ingreso.
Las declaraciones del titular de la UIA alertaron al diputado Kunkel, quien definió la frase que Mendiguren había dicho a Clarín como “poco felices”. “Por supuesto que no los comparto”, comentó en declaraciones a Radio 10.
Consideró además que “no estamos” en la misma situación que se vivió con el Rodrigazo, porque “los gremios han tenido una actitud bastante responsable” en sus negociaciones salariales.
También Piumato salió al cruce de Mendiguren. Expresó que “el problema inflacionario son los formadores de precios, no los salarios”, y que “la UIA pretende una transferencia de ingresos de los sectores asalariados a los industriales”. En su cuenta de Twitter, acusó al empresario de “poco demócrata” y de hacer “terrorismo salarial”.
A él se sumó el diputado bonaerense Fernando “Chino” Navarro, quien también en Twitter definió de “torpes” las declaraciones de Mendiguren y aseveró que “confirman q[ue] cierto empresariado busca ajustar el salario del trabajador y no sus ganancias”.
Horas después de abierto el debate, el titular de la UIA buscó minimizar la polémica. “El titular de Clarín hizo hincapié en el Rodrigazo, pero ése no es el punto, sino que cada sector debe negociar dentro de sus posibilidades y particularidades”, explicó a LA NACION.
Como lo había señalado en la entrevista original, remarcó que “dentro de la industria hay más de 850 convenios distintos”, por lo que exigió “planteos sector por sector” y “no hablar de cifras generalizadas”.
Explicó que “hubo miles de motivos para el Rodrigazo, no sólo las convenciones colectivas de salarios”.
Y aclaró: “Estamos en contra de la metodología de discutir en función de cuestiones políticas y no de las características de cada sector. Esto ya se hizo en los ’70 y trajo malas experiencias”.
UNA FRASE PARA LA POLÉMICA
Recordó un período traumático de la historia
“Ya tuvimos eso en los ’70, cuando Lorenzo Miguel arreglaba […]. Eso terminó en el Rodrigazo”
I. De Mendiguren – Presidente de la UIA
fuente lanacion