Mientras mira hacia adelante, no deja de lado el pasado: recuerda que en 2002 conformó un frente con el actual secretario de Política Económica e integrante de La Cámpora, Axel Kicillof. Y lo cuestiona por haberse “dado vuelta” .
–¿Harán alianzas para estas elecciones?
–Estamos en la etapa de construcción. No nos va ningún tipo de alianza con los sectores muy vinculados al poder económico que se denominan socialistas como es el caso del FAP. Por ejemplo, el senador Luis Juez llegó a directivo de la FIAT y el ex gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, es un defensor de las grandes compañías sojeras.
–¿Y Pino Solanas?
–Él quiere ser senador. Hay una diferencia entre un agrupamiento de izquierda que es principista y otro que es electoralista. Pino no quiere saber nada con la izquierda.
–Usted ve a la centroizquierda inconsistente. ¿Considera más congruente al jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri y la centroderecha?
–Eso es relativo porque Macri nunca expone abiertamente su propio planteo que es devaluación de la moneda y retorno a la deuda internacional. Si lo dice, se incinera.
–¿Cómo lo definiría políticamente: un conservador, un liberal?
–Una definición ideológica a Macri le queda grande. Es un aventurero político que trabaja junto a grandes grupos económicos.
–Si fuera presidente en 2015 y tiene que elegir obligatoriamente a un funcionario nacional para que siga en su cargo. ¿Cual sería?
–¡A ninguno! Mirá que cosa curiosa: algunos tienen pasado en la izquierda. Pero esos son los que no elegiría porque se dan vuelta como una media.
–¿Se refiere al secretario de Política Económica, Axel Kicillof?
–Sí. Kicillof se dio vuelta como una media. Posiblemente él piense que no, que estábamos equivocados respecto a lo que él pensaba antes. A lo mejor le atribuimos a su pasado más progresismo.
–¿Usted lo conocía?
–Él hizo una alianza con el PO en el año 2002 y ganamos la FUBA. Tenía una perspectiva en función al ingreso de los trabajadores y ahora quiere ponerle un tope a las paritarias. Es una cosa de locos. Ahora quiere perjudicar a la clase obrera. Como frente, nos proponíamos una política progresista. Ahora está en un Gobierno que aprobará un acuerdo con los fondos buitre.
–¿Los cruces de la Cristina Kirchner con el actor Ricardo Darín por su patrimonio o el anterior con el agente inmobiliario le preocupan?
–No. La gente que se asusta por el autoritarismo que se le atribuye a la Presidenta no percibe que las condiciones para consolidarlo no existen. Argentina no está en la víspera de un autoritarismo, sino de un descontento generalizado.
–¿Y qué opina del patrimonio de la Presidenta?
–Se inicia con la operatoria de la circular 1050 de la dictadura, que era usuraria. Ellos como abogados la aplicaron intensamente y formaron parte del proceso expropiatorio de gente que compró viviendas. Luego, compraron tierras fiscales, previo arreglo con los intendentes, a un precio vil, con las que después tuvieron un desarrollo turístico fabuloso. Por un lado, un caso de confiscación económica; por el otro, corrupción. También existe confusión sobre qué pasó con el dinero de la privatización de YPF. En fin: aprovecharon una norma de la dictadura para hacer su fortuna. Luego compraron a chaucha y palitos terrenos en el Calafate donde construyeron paraísos fiscales. Es un patrimonio construido sobre base fraudulenta.
fuente cronista.com