La guerra fría que venían manteniendo los azules del mítico Juan Carlos Mazzón y los integrantes de La Corriente Peronista que lidera el vicegobernador Carlos Ciurca, empezaron a tomar todas las características de una fractura expuesta y pusieron en crisis el proyecto del gobernador Paco Pérez, quien busca reformar la Constitución provincial para disputar un nuevo mandato en el 2015.
El principal problema político de Paco Pérez es que no cuenta con una agrupación propia para ponerle freno a los desafíos cada vez más evidentes de Ciurca. Si bien el gobernador se apoya en los azules de Mazzón, la cada vez más evidente división del peronismo mendocino le está sacando aire para reformar la carta magna provincial.
Esta pelea quedó en evidencia en los últimos días, cuando Ciurca aprovechando las vacaciones de Pérez despertó las alarmas de los azules. El vice, dijo públicamente que había que desdoblar comicios, luego que le “encanta” Daniel Scioli para suceder a Cristina y para coronar las provocaciones organizó un pequeño acto en territorio nada menos que de Patricia Fadel, histórica ladera de Juan Carlos Mazzón, sin aviarle.
El sector azul no tardó en reaccionar. El intendente de San Martín y vice del PJ provincial rechazó la idea del desdoblamiento y Fadel a través de Facebook -parece ser la nueva moda entre mujeres kirchneristas- acusó a Ciurca de gastar fodnos del Stado en sus actos partidarios.
El problema de fondo
Esta tensiones no son nuevas y tienen una razón de fondo. La Constitución de Mendoza – que no se renueva integralmente desde 1916-, sólo contempla un periodo de gestión para el gobernador electo. Por lo que, antes de que asuma el elegido, en el peronismo ya empieza la pelea por la sucesión.
Para ahuyentar ese síndrome, Paco Pérez lanzó la convocatoria a una reforma que desde el orden nacional la Casa Rosada vio como un ensayo de una reforma que habilite un tercer mandato de Cristina.
Pero como era previsible, la iniciativa esta naufragando ante los crecientes desafíos que plantea Ciurca –y alineados con él los intendentes con más poder territorial-, que respaldan las aspiraciones del vice suceder a Paco Pérez.
En mayo pasado, Ciurca y los intendentes de los más populosos departamentos del Gran Mendoza como Guaymallén y Las Heras, Alejandro Abraham (presidente del PJ Mendoza y precandidato a diputado nacional) y Rubén Miranda, lanzaron en una coqueta bodega la Corriente Peronista Mendoza, atacando en cada discurso a un oponente que nunca nombraron: los históricos azules.
En esa fiesta de parte del peronismo, no estuvo ninguno de los ministros de Paco Perez ni el propio gobernador. Sí hubo varios legisladores provinciales y demás intendentes, que festejaron las consignas que apuntaban a los azules: “Hay algunos que tienen menos calle que Venecia y menos territorio que el Vaticano”; “para venir acá yo no le tuve que pedir permiso a nadie”; “este no es un club de amigos”; “esto para que el compañero Paco Pérez tenga la tranquilidad de que las lealtades no son las que le dicen algunos al oído sino las que se practican todos los días”, repitieron Ciurca, Abraham y Miranda.
La ausencia de los ministros de Paco y del mismo gobernador se entendió en ese momento como una decisión inteligente, para no enredar a la gestión en las internas del peronismo. Hoy, la no pertenencia de Pérez de manera abierta a alguno de los dos sectores con poder, ni el haber logrado crear un grupo propio, le está restando fuerzas para sus propios objetivos políticos.
Y esta tensión ya empieza a sentirse hacia dentro de su propio Gabinete donde Circa también suma alfiles. Carlos Aranda en Seguridad y Eduardo Bauzá hijo, coordinador de la Gobernación, son dos de sus alfiles más fuertes. Pero también suma a através de Abraham al ministro de Desarrollo Social Guillermo Elizalde.
Mientras que los azules cuentan con Félix González, ministro de Gobierno y con María Inés Abrille de Volmer en Eduación, entre otros.
En la Legislatura pasa algo parecido: Pérez no tiene tropa propia. El titular del Senado es el propio Ciurca y el presidente de la Cámara de diputados es el azul Jorge Tanús. En esa cámara el jefe del bloque peronista es Gustavo Arenas, alineado con el vice, al igual que el influyente Fernando Simón, ex secretario Legal y Técnico de Jaque.
Mientras que los azules cuentan con sus propios pesos pesados como el diputado Carlos Bianchinelli y el senador nacional Adolfo Bermejo, quien cogobierna con su hermano Alejandro otro departamento mendocino históricamente peronista: Maipú.
En ese marco la discusión en el peronismo mendocino, más que la concreción de una hipotética reforma constitucional que habilite un segundo mandato de Paco Pérez, empieza a ser sobre la integración de las listas para las elecciones de este año, dato clave para determinar que sector terminará prevaleciendo.
fuente lapoliticaonline