Continuidad. Es la palabra que más suena por estas horas en Venezuela. El oficialismo necesita ganar tiempo ante la ausencia del presidente Hugo Chávez, quien continúa en La Habana recuperándose de la cirugía que se le practicó por un cáncer. Y los tironeos en torno a la Constitución encabezan la pelea entre el chavismo y la oposición.
Ayer, el Tribunal Supremo de Justicia declaró que Chávez y su gabinete seguirán conduciendo Venezuela sin necesidad de que el presidente asuma el nuevo periodo que ganó en octubre. Con su interpretación de la Constitución, el TSJ le puso el sello a la posición de la Asamblea Nacional, que el martes ya había dado permiso a Chávez para tomar juramento más adelante, y dejó casi sin instancias internas de reclamo a la oposición.
El periodista y analista Manuel Felipe Sierra, en diálogo con Cronista.com, explica que esta situación fuerza a la Constitución y se liga más a una maniobra política: “El cuadro de salud de Chávez se agravó y esto complicó los planes del oficialismo. Cuando el presidente partió a la Habana hace un mes dijo muy claro que en caso de que él no pudiese asumir y se convocaran a nuevas elecciones, sería Maduro su heredero natural. Lo que hace el chavismo con la decisión de alargar el anterior mandato es ganar tiempo para ver si el Presidente sobrevive y puede volver a hacerse cargo. Es una situación excepcional”.
El chavismo logra así evitar, al menos por ahora, el dictamen de “ausencia temporal” de Chávez lo que echa por tierra una posible asunción transitoria del representante de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, tal como lo pide la Constitución. Esto genera dos escenarios: oficialmente, se cumple el deseo del Presidente, sobre la eventual designación de Maduro. Extraoficialmente, las filas chavistas respiran. Creen que Cabello, quien maneja el poder militar en el país, podría tomar decisiones desafortunadas una vez al frente del Palacio de Miraflores.
¿Qué sucederá si se prolonga la ausencia del Comandante? Para Sierra, los meses que se aproximan servirán para construir y fortalecer la figura de Maduro como futuro líder de la ‘revolución bolivariana‘. ‘Y de esta manera, el oficialismo podrá rearmar un plan de gobierno en caso de que se llame a elecciones y tenga que enfrentar a la oposición‘, explica el analista.
En efecto, el acto que se realiza hoy en Caracas para apoyar el gobierno chavista es una suerte de “asunción virtual” de Maduro. La presencia de mandatarios como de cancilleres internacionales junto a la movilización de miles de militantes chavistas que prometen trasladar la “marea roja” por todas las calles de Caracas, es una prueba de la necesidad que tiene el gobierno de afianzar su legitimidad y demostrar su unión frente a toda la región. Una forma de sellar los 14 años de poder de Chávez y apostar a que Maduro podrá custodiar el legado del Comandante.
fuente cronista.com