Distendido, el diputado bonaerense bromea con su álter ego, Gustavo Ferrari, y le avisa a su esposa, Agustina, que la tabla de surf de su hijo Antonio está preparada, antes de darse un chapuzón en las frías aguas del mar.
Cuidadoso como pocas veces al hablar de Daniel Scioli (de quien parece estar cada vez más cerca) y Mauricio Macri (un viejo aliado que podría volver a ser), De Narváez se metió en la charla con La Nacion y apuntó con fuerza hacia dos blancos: el FAP de Hermes Binner y sobre todo, el intendente de Tigre, Sergio Massa.
“No sólo que no es opositor. Massa es Cristina”, disparó, dispuesto a poner a la joven promesa del peronismo en el bando de los enemigos. “Lo enfrentaría, claro, si él se anima”, continuó, antes de abogar por la unidad opositora para enfrentar al kirchnerismo en las legislativas bonaerenses de octubre próximo.
– ¿Qué le pareció la foto Macri-Scioli?
– Vi dos dirigentes trabajando por el tema de la basura, ojalá tengamos más fotos de ésas. No confundamos la politiquería con la política, que tiene que resolver los problemas.
– ¿No ve allí un mensaje hacia el Gobierno?
– No. Vi una relación natural entre el gobernador bonaerense y el porteño , ojalá hubiera más coordinación y participen funcionarios del Gobierno.
– ¿De quién está más cerca de los dos? Macri dice que Scioli es kirchnerista…
– (Cortante) Estoy cerca de todos aquellos que quieren resolver los problemas de la gente. Puede haber diferencias [entre ellos], pero las coincidencias son más, para resolver la inseguridad, la inflación, la basura, las escuelas, la vivienda.
– ¿Con quiénes se siente más afín para aliarse este año, entonces?
– Voy a estar con aquellos que en la provincia le pongan freno a la re-reelección de Cristina y que sientan que unidos somos mayoría.
– ¿El próximo presidente será peronista?
– Hay una alta posibilidad de que el peronismo genere la sucesión del cristinismo. Y una creciente parte de los argentinos cree que de esta situación se sale desde un peronismo moderno, dinámico, ejecutivo.
– ¿Se ve una interna con Posse, Cariglino y dirigentes de Pro?
– Si podemos confluir en ese proceso y fortalecer las mejores candidaturas, nos van a encontrar en ese lugar. El 50 por ciento de los votantes bonaerenses está buscando una opción de centro moderada, y las PASO son la forma de resolver esto.
– ¿Con Macri cómo está la relación?
– Muy bien (se sonríe). No arregles lo que nunca estuvo roto , dice aquel dicho, y nosotros cuando tuvimos que conversar lo hicimos.
– ¿Y la candidatura de Macri en 2015?
– Antes de 2015 está 2013. Hay un Gobierno que intenta perpetuarse en el poder, y estamos quienes creemos que ése no es el camino correcto. Si resolvemos bien 2013, 2015 será un escenario excepcional para los candidatos a presidente.
– ¿Y allí lo ve a Scioli?
– Daniel es un candidato del peronismo, como lo es De la Sota y otros que vayan surgiendo.
– ¿El Gobierno se radicaliza?
– La dinámica del cristinismo es muy peligrosa . Todos los días genera un conflicto relacionado con pelearse con el pasado y violar la ley, lo que entusiasma al 30 por ciento del electorado. Harán todo para ganar, es lo único que les queda.
– ¿Y en provincia contra quién se ve compitiendo?
– Massa es el candidato de Cristina (serio).
– ¿Por que? Él dice que aún no definió…
– Ha sido funcional al kirchnerismo desde 2003. Intendente, jefe de Gabinete, nunca se pronunció en contra de la ley de medios ni de la re-reelección. Massa es Cristina.
– ¿Y sus fotos con Scioli?
– No significan mucho… no sólo que no es opositor, es cristinista.
– ¿Se ve compitiendo contra él, entonces?
– Si se anima, sí (se sonríe).
– ¿Para enfrentarlo es mejor tener uno o varios candidatos?
– Uno solo. El PJ disidente, una parte de la UCR y Pro representamos a cinco millones de personas que quieren vivir una provincia normal.
– Cristina tiene un 35 por ciento de aprobación todavía…
– Sí, y un 65 en contra. El desafío no es mirar 2001, sino a 2020.
– ¿ Se arrepiente del acuerdo con Alfonsín?
– Tengo un enorme respeto por Ricardo, representó lo que es. El objetivo era lograr que un candidato presidencial opositor sacara 25, 28 por ciento, y evitara el 54 por ciento de Cristina. Pero el FAP fue tremendamente funcional al Gobierno y lo sigue siendo.
– ¿Qué tiene que ver con su alianza con la UCR?
– El acuerdo era Alfonsín y Binner juntos, y nosotros en provincia.
– ¿El socialismo lo vetó?
– No, el Gobierno trabajó para que esa alianza no se haga. Y el FAP fue funcional a eso.
fuente cadenaba