El intendente Omar Goye responsabilizó al gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, por los saqueos de ayer en los supermercados de Bariloche, porque cuando se iniciaron había sólo veinte policías pese a que asegura haberle advertido al ministro de Gobierno que podía haber incidentes.
Goye, que ayer viajó a Capital Federal ni bien comenzaron los desmanes, confirmó que sabía que podían atacar a los supermercados y, según relató, se lo hizo saber al ministro Luis Di Giácomo hace dos semanas, cuando volvían de un acto en el lujoso hotel Lla Llao.
“Pregúntenle al Gobernador. El manejo de la Policía no es mío y las definiciones de seguridad le corresponden a la provincia”, se escudó Goye este mediodía, en contacto con la prensa.
“No voy a renunciar, pese a quien le pese y le guste a quien le guste. Hay mucha gente interesada en que renuncie, pero me eligieron para gobernar hasta el 2015 y voy a cumplir el mandato”, agregó luego.
Weretilneck proviene del Frente Grande y quedó en la gobernación tras la muerte del ex líder peronista Oscar Soria, con quien había sellado una alianza electoral.
Pero su relación con el PJ se rompió a los pocos meses, cuando rompió filas con el senador Miguel Pichetto. Goye llegó con el PJ y reporta al legislador, por lo que su vínculo con el gobernador no es el más fluido.
Goye dijo que había convocado a supermercadistas para que aporten canastas navideñas y explicó que los saqueos comenzaron cuando el supermercado Changomás se disponía a dar esa asistencia.
La conferencia fue en la sede municipal situada en el tradicional centro cívico de Bariloche. Sobre la explanada lo aguardaron vecinos a la espera de planes concretos de ayuda social.
LPO reveló ayer que, en realidad, el intendente había advertido a los medios locales que las cooperativas podían atacar los comercios, como finalmente sucedió.
En una confusa defensa intentó explicar que sólo había hablado de brindar una asistencia, pero cuando le preguntaron sobre la falta de prevención relató la charla con el ministro Di Giácomo, en la que queda claro que conocía.
“Claramente esto estaba hablado, estaba sobreavisado y como corresponde responsablemente puesto en conocimiento de la autoridad de la cual depende la policía de Río Negro”, afirmó.
Goye reclamó una ayuda concreta de la provincia porque cuando asumió el municipio tenía una deuda de 55 millones de pesos, suma que incluía fondos de planes sociales, atrasados desde agosto de 2011.
fuente lapoliticaonline