El Gobierno recibió con “alegría” el fallo del juez de primera instancia Horacio Alfonso, que declaró constitucional el artículo de la Ley de Medios que había cuestionado el Grupo Clarín. La jefa de Estado, Cristina Kirchner, se enteró de la medida en la Casa de Gobierno, acompañada por su círculo íntimo. Y festejó. Dijo a su entorno que la medida no sólo reivindicaba la ley impulsada por ella, sino al propio Gobierno. El clima contrastó con las escenas de enojo y frustración que cubrieron al Gobierno luego de que la Cámara Civil extendiera la semana pasada la suspensión de la Ley de Medios y frustrara el 7D.
Anoche, estaban reunidos la Presidenta junto al jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y el titular de la Afsca, Martín Sabbatella.
Alfonso resolvió el fondo de la cuestión, algo que permite allanar el camino hacia la aplicación de la ley. Igual, en la Casa Rosada saben que es una partida que puede durar y mucho. “Esto es como en el truco: ganamos la primera mano, la segunda la ganarán ellos, y la tercera nosotros”, explicó a PERFIL un alto funcionario del gabinete.
El Gobierno espera ahora que Clarín apele ante la Cámara Civil y Comercial, denunciada y cuestionada por el Ejecutivo. Lo más probable es que la Cámara conceda la apelación y dilate la resolución. El oficialismo sólo puede recurrir a la Corte Suprema para conseguir una sentencia definitiva si en esta segunda instancia obtiene un fallo adverso. Es decir, si la Cámara Civil y Comercial declara que es inconstitucional la desinversión y revierte el fallo de Alfonso.
“No podemos recurrir al per saltum, porque no hay agravio hacia la postura del Gobierno. Estamos revisando bien el fallo. La única forma de utilizar esa vía es si alguno de los puntos de la postura oficial fue criticado por Alfonso, pero entendemos, a priori, que no es así”, indicó una fuente del kirchnerismo.
El temor del Gobierno es que la Cámara dilate la resolución hasta octubre del año que viene, esperando una derrota del oficialismo en las urnas, con una modificación del Congreso, que permita la derogación del artículo 161 de la ley. Para evitarlo, intentarán exponer a la Cámara en la opinión pública, para mantener vivo el tema.
“La apuesta de Clarín va a ser que el tema se muera. Que se hable de inflación, de seguridad, de otras cosas, así la Cámara tiene margen para hacer lo que ellos quieren”, opinó una fuente de la Casa Rosada.
La jefatura de Gabinete recusó hace un mes al juez Francisco de las Carreras, titular de la Sala I de la Cámara Civil y Comercial: lo acusó de recibir dádivas del Grupo Clarín al aceptar un viaje a Miami con todos los gastos pagos por una ONG integrada por miembros del multimedios.
A 48 horas del fallo que extendió la cautelar al multimedios, el Gobierno redobló la apuesta. Recusó a todos los jueces del fuero. Pero con la venia de la Corte, la Cámara rechazó todas las recusaciones.
La apelación de Clarín recaerá en esa sala, que ayer terminó de conformarse con Ricardo Guarinoni, quien también había sido recusado por el Gobierno por hacer el mismo viaje que De las Carreras.
El Gobierno sacará a relucir otra mancha en el currículum de Guarinoni. “Viajó al exterior diez veces en los últimos 11 meses. No trabaja. La última vez se fue a la India. Llegó ayer (por el jueves).
Fue a un seminario sobre la reforma del artículo 48 de la Constitución de la India ¿qué tiene que hacer ahí?”, indicó un funcionario del gabinete a PERFIL.
Según pudo saber este diario, esto desató el enojo del titular de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti. Otra denuncia que sacará a la luz el Gobierno es que la Cámara quedó presidida por Graciela Medina, casada con un abogado que el Gobierno asocia al Grupo Clarín.
fuente perfil