“Quiero agradecerles a todos y cada uno de ustedes que me permitan participar de esta fiesta popular de alegría y amor”, expresó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner durante los festejos por el 29º aniversario del regreso de la democracia.
“No saben lo que significa para una militante política, que desde tan joven se incorporó a la militancia, luego de ver tantas cosas en nuestro país”, añadió.
La jefa de Estado no sólo destacó los 29 años de gobiernos democráticos en Argentina, sino también “la década ganada desde el 25 de mayo de 2003”.
“Venimos cambiando la historia, compañeros y compañeras, argentinos y argentinas. Una historia de marchas y contramarchas”.
Quiero rendirle un homenaje también a él, como lo honré al presidente Alfonsín.
“Él, con apenas ese 22 por ciento, hizo cosas que, si las hubiera dicho, nadie le hubiera creído”.
“Él decía que la historia no se construye con las palabras ni con los discursos, sino con transformaciones. Allí fue con ese 22 por ciento y con la promesa de no dejar sus convicciones en la puerta de la Casa de Gobierno, y vaya si la cumplió.
“No sólo no dejó las convicciones, sino que le dejó la vida a cada uno de todos los argentinos”. “Se negaba a descansar”.
“Yo estaba enojada con él, porque sentía que me había abandonado. Pero sé que nunca me va a abandonar, porque está presente en cada uno de ustedes”.
“Él creía en la voluntad popular y en el pueblo, porque son los únicos que nunca traicionan”.
“Quiero reivindicar, para él, ninguna de las personas que propuso para la Corte fue amigo o conocido. Incluso propuso a algún opositor”.
“Es importante que hoy, todos juntos, valoremos esta democracia”.
“Que la Justicia sea independiente no sólo del poder político, sino también de las corporaciones”.
“La gente está cansada. Quiere que la Justicia sea menos corporativa”
“Nosotros le exigimos a todos los poderes del Estado decoro, republicano, independiencia y respeto a la voluntad popular”.
“Cuando a algunos les fallan los fierros mediaticos, intenta construir fierros judiciales”
“Nosotros somos como la cigarra. No como la de Esopo. Somos como la cigarra de María Elena Walsh”.
“Mil veces nos mataron y mil veces nos levantamos de nuestras propias cenizas”.
“Cómo no vamos a esperar justicia por unos meses, si ellas han esperado justicia por sus hijos durante años”.
“Yo sólo aflojo si ustedes aflojan”.
Luego de hablar a los presentes con una cadencia “lastimera” y casi al borde del llanto en muchos pasajes de su discurso, se puso a bailar y agitar una especie de pandereta