La cumbre germano-israelí comenzará el jueves con malos augurios, un día después de que la Unión Europea convocara al embajador de Israel para expresarle “las profundas preocupaciones” de Europa por la política de asentamientos del Gobierno de Benjamín Netanyahu. El primer ministro de Israel, que la noche del miércoles cenó en Berlín con la canciller Angela Merkel, se mostró indiferente ante estas críticas y lamentó. A su vez, la abstención de Alemania en la votación de Naciones Unidas que otorgó a Palestina el estatus de “Estado observador”. Netanyahu aseguró en República Checa que su país “hubiera esperado un no alemán” a la propuesta de elevar el estatus de los palestinos. Precisamente los checos fueron los únicos socios de la UE que se alineó con Israel y Estados Unidos para votar contra la propuesta, que al final ganó por enorme mayoría. Netanyahu le agradeció esta solidaridad al primer ministro checo Petr Ne