La canciller Angela Merkel ha obtenido hoy el 97% de los votos para ser reelegida presidenta de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y revalidar en 2013 su coalición de centro-derecha con los liberales del FDP. Merkel se presentaba por séptima vez consecutiva a la presidencia de la CDU, que defendió asegurando que su gestión de crisis ha hecho de Alemania “un país más fuerte de lo que era antes” de la gran recesión de 2009.
La canciller sostuvo ante más de mil delegados y simpatizantes democristianos reunidos en Hannover que su trabajo en el Gobierno permitió que el país sea de nuevo “el motor económico de Europa”. El maltrecho socio de gobierno “aún tiene que aumentar sus apoyos”, pero Merkel se dijo convencida de que las elecciones de septiembre de 2013 le permitirán repetir en la Cancillería junto al FDP. Los delegados le han brindado una entusiasta ovación de más de ocho minutos.
La crisis económica e institucional de Europa ha sido el tema principal de su discurso. Merkel hizo virtud de la falta de nuevas recetas para solucionar el grave entuerto europeo, “porque una crisis larvada durante años no se puede solucionar de golpe en un solo día o con una sola medida o un solo paso”. La situación económica en Alemania es mucho mejor que en los países más afectados por la crisis, por lo cual alguien “podría decir que ya pasó lo peor y dar la crisis por ganada, considerando que ya tenemos los medios y los mecanismos para intervenir ante futuros problemas” europeos. Pero Merkel advierte de que “no se puede bajar la guardia”: “Lo digo con toda claridad, debemos ser precavidos”. La crisis, ha resumido, requiere prudencia, comedimiento y terquedad . En resumen: la crisis requiere una Merkel que lidere el país “con una brújula clara”.
Además de referirse al apagón nuclear que decidió hace dos años como un reto decisivo para la economía alemana, Merkel ha abogado por la inmigración de trabajadores europeos: “Si no hay trabajadores alemanes suficientemente especializados, tenemos que buscarlos fuera”. Acto seguido ha llamado a proseguir con la investigación y el desarrollo tecnológico que “confieren tanto prestigio al sello made in Germany”.
Pero “a Alemania solo le puede ir bien si le va bien a la Unión Europea”. El proyecto está “ante el mayor reto de desde los tratados de Roma”. “Lo importante “es que el euro sobreviva fortalecido; igual que Alemania ha salido fortalecida de la crisis, Europa tiene que salir fortalecida”. A la larga, “es una verdad de Perogrullo que a Alemania no le puede ir bien en una Europa con problemas, pero es cierto”. Entre 7.000 millones de personas en el mundo, “Alemania necesita a Europa para tener alguna fuerza”.
La canciller ha cargado contra la oposición de socialdemócratas y Verdes. Es “una vergüenza”, ha dicho, “que un Gobierno alemán vulnerara premeditadamente” los acuerdos europeos de estabilidad. “Es la peor herencia de SPD y Verdes”. Para no repetir “esos errores”, Merkel propone “una unión fiscal y de crecimiento” europea que “corrija los errores fundacionales de la unión monetaria”. Esto es una pulla a su padrino político, el excanciller democristiano Helmut Kohl. Según Merkel, Europa necesita “una política económica común, una mayor legitimación democrática y una mayor armonía fiscal” Son tres puntos que la “preocupan enormemente”.