En medio de un clima de fuerte expectativa por parte del Gobierno, el Tribunal Internacional del Mar, con sede en Hamburgo, empezó esta mañana a definir el futuro de la Fragata Libertad. La embarcación está amarrada en Ghana desde el 2 de octubre pasado, por una decisión judicial del país africano que hizo lugar a una petición de embargo presentada por el fondo de inversión NML.
El Tribunal abrió la sesión a las 8.30 hora local (las 5.30 de la Argentina) en la que Argentina expondrá su demanda contra la inmovilización del buque. La Argentina sustenta su petición en el artículo 290, párrafo 5, de la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar y argumenta que la Fragata, buque de guerra de su Armada, no es embargable.
El Tribunal del Mar prevé para la exposición argentina la sesión de la mañana de hoy, a lo que seguirá tras la pausa del mediodía la correspondiente a Ghana, hasta aproximadamente las 18.30 de ese país. A las sesiones de hoy seguirán mañana otros dos turnos de intervención, una para cada parte, tras lo cual se iniciará el proceso de deliberación por los jueces.
Si bien el Gobierno pretende resolver rápidamente el conflicto con Ghana para liberar la Fragata cuanto antes, los tiempos del tribunal internacional son otros: se estima que la decisión podría demorar por lo menos un mes.
La Argentina sostendrá en su demanda que Ghana no cumplió con la Convención Internacional del Mar que estipula que ninguna embarcación de guerra con inmunidad diplomática, como sería el caso de la Fragata Libertad, puede ser embargada y retenida. La Justicia de Accra opina todo lo contrario: un fallo del juez Richard Adjei Frimpong determinó que, al emitir bonos de la deuda, la Argentina desligó la potestad de soberanía de sus bienes y por ello éstos pudieron ser embargados ante el reclamo de los “fondos buitre”.
La petición de embargo se amparó en una demanda para el pago de bonos soberanos que se instruye en Nueva York, pendiente desde fines de 2001, que derivó en la retención de la Fragata cuando realizaba un viaje de instrucción con 300 marinos a bordo. El caso de la Fragata es el número 20 en la historia del Tribunal del Mar y a pesar de tratarse de la máxima instancia sobre Derecho del Mar no puede asegurarse que la decisión que adopte sea la definitiva, ya que se puede apelar.
La Argentina difundió ayer un documento de la Organización Marítima Internacional (OMI) que certificó que la Fragata Libertad es un buque militar y por lo tanto que no puede ser embargado. Así lo informó la embajadora argentina ante el Reino Unido, Alicia Castro. Este texto es parte de la documentación respaldatoria que lleva la Argentina ante el tribunal con sede en Hamburgo.
fuente lanacion