La semana pasada, el juez Julián Ercolini firmó el llamado a juicio oral y público por el delito de dádivas para Jaime y también para el empresario Claudio Cirigliano , que fue quien le pagó viajes en taxis aéreos al ex secretario de Transporte, quien debía controlar el modo en que el hombre de negocios explotaba trenes y colectivos que estaban bajo su jurisdicción.
El juez Claudio Bonadio –que hace diez días procesó a Jaime y Cirigliano por la tragedia de Once– l os había procesado ya por el delito de dádivas . Es que Cirigliano pagó varios viajes en taxis aéreos que ex el funcionario realizó junto a amigos y familiares durante algunos fines de semana.
Los viajes de placer que realizaba Jaime a Brasil, Uruguay o Córdoba, se dieron entre 2006 y 2008 , cuando era el encargado de entregar los subsidios millonarios y supervisar los servicios que prestaban las empresas de Cirigliano. Entre Jaime y Cirigliano hubo una promiscua relación de negocios que ha quedado plasmada en varios expedientes judiciales. El de las dádivas por los viajes en aviones privados, es uno de esos expedientes y se inició en 2009 por la denuncia del ex fiscal de Investigaciones Administrativas Manuel Garrido, hoy diputado de la UCR.
En esa causa también están bajo investigación el ex secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi –de cuando era funcionario de la Ciudad- y el ex subsecretario de Transporte Aerocomercial Ricardo Cirielli quienes también viajaron en aviones pagos por Cirigiliano. Su situación está bajo análisis de la Casación.
Por su parte, en una derivación de la investigación por la imprenta conocida como ex Ciccone, el Vicepresidente, Amado Boudou, está investigado por enriquecimiento ilícito . La causa la llevan adelante el fiscal federal Jorge Di Lello y el juez federal Ariel Lijo. En esa causa también están en la mira, además de Boudou, su novia Agustina Kämpfer, su amigo y socio José María Núñez Carmona y Alejandro Vandenbroele, que figuró como titular de la ex Ciccone.
La semana pasada, esa causa tuvo movimiento. El fiscal Di Lello pidió investigar al abogado Fabián Carosso Donatiello, supuesto inquilino del vicepresidente en el complejo River View de Puerto Madero, y a su padre Hugo Nicolás Carusso, un jubilado que llevó a cabo un importante emprendimiento inmobiliario en la ciudad de Rosario.
Se sospecha que el abogado –afincado en Madrid- y su padre, son en realidad testaferros del vicepresidente, quien vive en Puerto Madero, en el complejo Madero Center.
Ese departamento, que comparte con su novia Agustina Kämpfer, es propiedad de la empresa Searen S.A, socia de London Supply, una compañía que puso $1.800.000 para levantar la quiebra de Ciccone Calcográfica.
fuente clarin