1. En el transcurso del mes de diciembre del año 2.008 el doblemente electo Presidente de la República Oriental del Uruguay –doctor Julio María Sanguinetti- lanzaba en la ciudad de Montevideo a conocimiento de la opinión pública una exquisita pieza historiográfica condensada, no ya en un libro de tesis, sino –por el contrario- en un relato lineal acerca de los trágicos episodios que tuvieron lugar a partir de 1963 y que marcaron el principio del derrumbe de las instituciones democráticas del vecino país en 1973 ( “La Agonía de una democracia”, “Proceso de la caída de las instituciones en el Uruguay” -1963-1973-).
2. En dicha pieza, el formidable pensador, periodista e historiador explica como a partir del 8 de febrero de 1973 el Ejército del vecino país irrumpió en escenario político nacional, desacatando la autoridad del entonces Presidente constitucional y emite sendos comunicados dando a conocer su programa.
3. Explica –y demuestra- por cierto con sobrado material probatorio el doctor Sanguinetti que, pese a la explícita oposición del Contralmirante Zorrilla, el entonces Presidente Juan M. Bordaberry terminaría capitulando con el poder militar de la época en la Base Militar de Boiso Lanza.
4. El proceso de derrumbe institucional tendría su efectiva culminación, explica del doctor Sanguinetti, en la madrugada del 27 de junio de 1973, cuando el factor militar de la época clausuró el parlamento uruguayo, y tomó por asalto el poder político.
5. Se clausuraba así, agregó el doctor Sanguinetti, una década de enfrentamientos iniciada allá por el año 1963, cuando se registró la primera acción de una violencia política dirigida a sustituir el régimen democrático por un gobierno revolucionario, inspirado en la versión comunista inspirada en la cuba castrista, de aceitada consolidación romántica con el comunismo de versión stalinista, que supo inspirar el puente ideológico-político trazado a los comienzos de los años sesenta por la dupla Nikita Kruschev- Fidel Castro.
6. Dicho sea de paso, el transcurso del tiempo, y el desarrollo mismo de la historia se encargaría, en este punto, de reafirmar aquella formidable definición de Sir Winston Churchill. “El comunismo es la filosofía del fracaso, el credo de la ignorancia, la prédica de la envidia, y su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria”.
7. Añade el doctor Sanguinetti, con impecable prosa narrativa, que en aquel escenario mundial caracterizado por la guerra fría, el pueblo uruguayo se deslizó hacia un enfrentamiento al que nadie fue ajeno. La irrupción militar es caracterizada con singular precisión por el doctor Sanguinetti; y consistió en el último acto que dio lugar a aquellos episodios trágicos, sobreviniendo por entonces un régimen dictatorial que pasó a ocupar el escenario político nacional durante otra década; la irrupción de dicha dictadura –narra el doctor Sanguinetti- tampoco explica la anterior aparición del movimiento subversivo. Y en esa dialéctica de la fuerza (subversión-represión) se pedería en primer lugar la tolerancia y luego la libertad.
8. “Primero vinieron los que incendiaron la cas
a; luego llamaron a los bomberos a apagar el incendio, y estos se quedaron con la casa”; así con esa sencilla y contundente descripción el doctor Sanguinetti tradujo a lenguaje común y cotidiano una síntesis clara acerca de lo acontecido.
9. Sucedió que un día miércoles 9 de mayo del año 2.009 el doctor Julio María Sanguinetti, tuvo la especial cortesía de cruzarse hacia este lado del Río de la Plata, y acompañado en aquella emergencia por dos intelectuales del primer nivel (Natalio Botana y Eduardo Van der Kooy), reeditó aquella presentación en el Museo Malba, donde ante una nutrida concurrencia de ciudadanos argentinos, que disfrutamos de la presentación de “La Agonía de una Democracia”, escuchamos atentos sus contundentes definiciones.
10. En el transcurso del mes de mayo del corriente año 2012 , en su ciudad natal –Montevideo-, el doctor Sanguinetti hubo avanzado en ese relato histórico lineal, abordando –ahora- la narración respecto del proceso de transición -y definitiva consolidación- del sistema democrático uruguayo que cubre el período de una década (1980 a 1990), donde ubica la tarea historiográfica en la compleja tarea que tuvo inicio con el inevitable esquema de negociación política con el factor militar de la época, y que continuó con el enorme desafío para quien fue ungido en las urnas presidente constitucional (1984-1990) de transformar dicha transición en la definitiva consolidación del sistema democrático en el Uruguay.
11. Y tal fue el desafío que exitosamente supo abordar y resolver el doctor Sanguinetti desde su posición de estadista ; como indiscutido estadista que fue, el doctor Sanguinetti, garantizó una salida democrática ordenada y pacífica; Uruguay no tuvo que lamentar ningún episodio trágico ulterior; ningún derramamiento de sangre; al día siguiente de restaurado el sistema democrático, todas las instituciones funcionaron –igual que sucede en tiempo presente- sin ningún tipo de retaceos; la prensa con total libertad, igual los gremios, y ni que hablar los tres poderes constituidos.
12. Y ese fue el mérito, a no dudarlo estimado lector, del doctor Sanguinetti; con tan solo comparar la simultáneas salidas hacia el sistema democrático en otras naciones sudamericanas (ej. Argentina, Chile, Brasil, etc.); la salida uruguaya fue la más exitosa; no tuvo que padecer los levantamientos ocurridos en la Argentina, recordados como el alzamiento carapintada de Semana Santa (1987), Monte Caseros (1988) o los cruentos episodios de la Tablada con el rebrote subversivo (1989).
13. Tampoco el parlamento uruguayo tuvo que convivir con senadores “biónicos”, como sí ocurrió en la salida chilena, y que debieron tolerar los Presidentes constitucionales Patricio Aylwin, Eduardo Frei, dados los fuertes retaceos iniciales, hasta que fueron definitivamente eliminados del escenario democrático chileno hace poco tiempo atrás.
14. En definitiva, con la más reconocida honestidad intelectual que siempre acompañó la labor historiográfica desarrollada por el doctor Sanguinetti, basada en un estricto respeto al registro de los hechos bajo reconstrucción, el distinguido ensayista, recorre ese segmento de la vida institucional uruguaya, destacando el aporte republicano de todo el arco político-partidario uruguayo; aun reconociendo diferencias de orden estratégico sobre la metodología de negociación política aplicada en pos de la salida democrática, con aquel recordado y prestigioso líder político del partido blanco ( nacional) que fue Wilson Ferreira Aldunate, cuya más que relevante personalidad se encarga de destacar el propio doctor Sanguinetti.
15. Desde esta orilla del Río de la Plata, este comentarista hace votos para que el doctor Sanguinetti repita aquella especial muestra de cortesía del año 2.009; que nos brinde a aquellos argentinos que, deseosos, anhelamos escuchar de su propia voz una visión auto referenciada y de primera mano acerca del contenido de “La Reconquista” (Edición Taurus) (2012).
Y en este anhelo me permito incluir -por cierto de modo explícito- al historiador argentino Omar López Mato autor , entre otras publicaciones, de una que refiere acerca de la irrupción del fenómenos caudillista en los tiempos de las fuerzas realista españolas y lusitanas (“ Artigas” “Un héroe de o las dos orillas”, Editorial El Ateneo) , quien con estricto rigor objetivo narró la trayectoria del caudillo oriental José Gervasio Artigas, verdadero factor gravitante en el período fundacional de las respectivas identidades nacionales.
Ex juez en lo Penal Económico
guilletisco@hotmail.