Sin duda alguna, de haber explotado el artefacto el día de la conferencia habría causado serios daños e infinidad de heridos y probablemente algún muerto, dadas las curiosas características del mismo, las cuales abordaremos líneas más abajo. El juez en turno, el infaltable Norberto Oyarbide se hizo cargo de la causa y también de las primeras declaraciones.
Estaba diseñado para provocar “consecuencias absolutamente impredecibles” en la sala. “Es un aparato simple, pero suficiente para producir la muerte en las personas que estaban próximas”, explicó. Hasta llego a comparar el posible efecto del estallido con la tragedia de la puerta 12 en la cancha de River, dónde en 1968 murieron 71 hinchas tras una avalancha. Las predicciones fueron tremendas.
Increíblemente horas después, el gobierno en la persona de la ministro de seguridad Nilda Garre ordeno a la policía federal bajar la onda expansiva que había detonado el juez de la causa y largo un comunicado que aseguraba, según el comisario Néstor Rodríguez, vocero de la fuerza, que el explosivo estaba “diseñado para producir efectos auditivos de estruendo, siendo leve su efecto mecánico o rompedor, no encontrándose otro tipo de explosivo o metralla”.
El vocero de la Federal hizo una explicación técnica del contenido del aparato. “La carga primaria estaba compuesta por dos bombas de estruendo de dos pulgadas, (artificios pirotécnicos) cuya carga reactiva estaría dada por cincuenta gramos de pólvora negra cada una”. Y precisó que, “efectuadas las primeras tareas periciales sobre el teléfono celular, se constató que la alarma estaba dispuesta a funcionar a las 16.20 de hoy”.
Porque el gobierno busco minimizar el episodio de características internacionales? Porque un vocero policial desmiente a un juez federal?
Uno de los motivos es que los encargados de la seguridad del ex presidente Uribe en nuestro país, no hicieron su trabajo. ¿No hizo su trabajo la SIDE al no detectar que se había organizado dicho atentado, sabiendo de antemano que diversos grupos de izquierda vernáculos y colombianos estaban en contra de la visita de Uribe y además habían organizado una marcha, desde el obelisco hasta el Gran Rex, para el mismo día de su realización? Nuestra SIDE no será la mejor del planeta pero cuesta creer que no puedan detectar una bomba de estruendo.
No hicieron su trabajo, los encargados de la fuerza de seguridad Argentina, responsables de uno de los ex mandatarios mas custodiados del planeta. Cuesta creer que la policía no revisara la sala, casi seria de manual hacerlo.
Desde luego la custodia permanente de Uribe no puede realizar trabajos de inteligencia en nuestro país y su seguridad solo puede realizar la más cercana al protegido. Por ello es responsable el país anfitrión, tratándose de un ex presidente.
El Gran Rex y Uribe deberían haber sido “protegidos” como objetivos por la Ex SIDE en materia de prevención y la policía federal en la seguridad, cosa que evidentemente no se realizo.
Saber porque, sería muy interesante.
El ministerio de seguridad que comanda Garre tiene en sus filas a varios ex integrantes de organizaciones terroristas, algo deberían haber previsto, no? O este minimizado atentado “con bombas de estruendo” sirve como distractivo de temas como el boudugate y dólar blue que hoy acosan al gobierno?
Los grupos de izquierda buscaban que esta visita y la disertación no se llevara a cabo, si el inteligente dispositivo estaba dispuesto, según la policía, para activarse hoy a las 16, 30 y no mañana durante el evento, en tal caso es evidente, que lo que buscarían los perpetradores era abortar la disertación de quien combatió al narcoterrorismo exitosamente y atraer la atención de los medios nacionales e internacionales, pero no causar muertos. ¿Se están poniendo benévolos los narcos?
El aparato compuesto por dos bombas de estruendo, al ser detonado en un lugar cerrado podría haber causado severos daños a personas cercanas, solo recuerde el lector, (si es posible) el ruido monumental y deflagración que producen estas bombas en lugares abiertos como canchas de futbol o para fin de año y podrá tener idea de lo que podría haber ocurrido dentro de una sala cerrada, amén de la estampida humana a la que hace referencia Oyarbide cuando habla de la puerta 12 de River. Pero si estallaba hoy a las 16,30 sin público presente, solo produciría algún daño en la sala y muchos efectos mediáticos.
Los efectos directos e indirectos son impredecibles a pesar de lo que el gobierno ordeno decir a la policía federal, dado que volaría mampostería y vidrios por la onda expansiva direccionada gracias al techo y pared donde se recostaba el dispositivo, pero desde luego no tendrían el efecto que si tuvo el atentado de la semana anterior en Colombia a un ex ministro de Uribe donde se utilizaron explosivos plásticos de extrema potencia y murieron dos custodios.
Sin duda no son narcoterroristas los autores, a no ser que en lugar de intentar asesinar al hombre que más daño les hizo, hayan decidido solo pegarle un susto con bombas de estruendo y no volarlo con trotyl. Es al menos, extraño
Quienes diseñaron el artefacto explosivo sabían lo que hacían, utilizaron un teléfono celular como iniciador colocado a un explosor o estopín eléctrico, mediante una pila de 9 Volts, pero no se detonaría por una llamada sino con la alarma del teléfono, y para esto hay una razón. Los equipos de seguridad de las características del de Uribe, suelen llevar consigo anuladores de señales de telefonía celular, y esto evitaría que ingresara la llamada criminal, lo cual pondría en duda que fuera a detonar el día antes de la conferencia, pero desde luego es solo una hipótesis siempre que el objetivo fuera realmente Uribe.
Es decir, los supuestos “terroristas” son hombres preparados y no solo un grupo de militantes enceguecidos, y tendrían que estar en el país el suficiente tiempo como para poder conseguir los materiales electrónicos y armar el aparato, con lo cual es más que probable que tuvieran apoyo local o sean locales. Si esto es así, como no fueron detectados por la inteligencia vernácula?.
DATO
El ex presidente Uribe recibió más de cien atentados, la mayoría con explosivos de altísimo poder destructivo y claras intenciones de asesinarlo, es la primera vez que lo intentan con bombas de estruendo.
A DOS BANDAS
Haber estallado o no el aparato, a estas alturas ya no tiene importancia, la seguridad del acto está cuestionada, es factible que muchos de los que compraron las entradas no asistan al evento por temor, y otros no lleguen ni siquiera a adquirirlas, por lo que en parte el objetivo estaría cumplido, dado que quienes lo organizaron demostraron que en nuestro país todo es posible, inclusive después de dos atentados como los de la embajada de Israel y la AMIA. Por lo pronto los medios se ocuparan del tema durante días, junto al anunciado intento de secuestro de “mama Cora” Gasalla.