Digamos que lo normal, tendría que ser que todos los derechos y entre ellos se incluye el de acceso a bienes, fueran “para todos”, sin necesidad de que el Estado tuviera que direccionar programas focalizados para hacerlo. Porque lo que tendría que hacer el Estado, es garantizar a todos, un marco de condiciones sólidas, desde las cuales, cada ciudadano pudiera optar libremente por lo que quiere comprar, en que momento, en qué lugar y con qué especificaciones.
Como un nuevo acto de generosidad manifiesta, el Ejecutivo estaría trabajando ahora un plan en el que quienes cobrar la Asignación Universal por hijo y titulares de planes sociales, puedan acceder a un LCD financiado a largo plazo y a un precio bajo.
Nadie discute que resulta un derecho de todos, pero si esas personas se encuentran en una situación de extrema necesidad que las ha determinado a aceptar el subsidio otorgado por el Estado, no es irrazonable pensar que probablemente tengan otras prioridades y que sobre todo tengan algún anhelo personal de salir de esa situación.
Pareciera que así distraemos a los sectores más vulnerables de sus verdaderos problemas que no pasan seguramente por no tener un LCD, sino que tienen que ver con viviendas, empleo genuino, educación y salud para sus hijos.
Además, el mensaje que se transmite, es reforzar las ya arraigadas percepciones en las personas necesitadas de no pensar en el futuro, porque sus opciones son pocas y generalmente pasan por la supervivencia. Entonces a través de estas acciones se las invita a pensar en el “hoy” y así se pretende disimular los verdaderos problemas que millones de argentinos atraviesan.
No parece que un LCD y poder ver los partidos de futbol de un torneo por mas importante que este sea, pueden paliar el hambre, la desocupación, la desigualdad, la falta de oportunidades, la falta de viviendas dignas. No parece que el gobierno esté pensando en el futuro, sino que las acciones de gobierno como esta, parecen tener una sola dimensión temporal: el mes de octubre y las elecciones.
totalnews